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Le arriman el camarón a mi esposa en el Metro CDMX

Me llamo miguel tengo 21 años y llevo 3 años casado con mi mujer que también tiene 21 pero ella sigue estudiando, ella estudia hasta Polanco y tiene que tomar la línea 9 del metro y también la naranja, me dijo que la acompañara a su escuela pues no iba a tener clases y nos podíamos ir a pasear. Bueno eran como las 7:30 am cuando estábamos en el metro puebla, y ya había división entre vagones me mujeres y hombres, como iba conmigo yo no podía irme en el de las mujeres, así que ella se fue conmigo en el de los hombres, pero el metro que llego ya venía casi lleno, casi nada mas cabían como 2 o 3 personas más, entonces ella empezó a caminar hacia el vagón y le dije -¿Qué haces, como nos vamos a subir ahí’, esperemos al siguiente el fin no vamos retrasados-.

Ella insistió en que nos fuéramos que todos vendrían así, mi esposa aunque es muy bajita es muy atractiva ella mide 1.49 cm pero es muy bonita del rostro, y es medio delgada, pero pues su atractivo siempre ha sido su parte trasera, y para colmo ese día se puso mayones por lo cual dejaba ver toda su figura, no había problema en ese transcurso ya que yo la tenía abrazada por la espalda para prevenir algún mañoso, fue cuando se iba a para en la siguiente estación cuando una viejita me dijo que le diera permiso que no le daba suficiente espacio, la tuve que soltar, y cuando se paró el vagón y abrieron las puertas, yo también me salí y ella quedo adentro, después entro mucha más gente y mucha antes que yo, casi me quedo afuera sino es porque empuje demasiado fuerte, pero ella quedo más o menos por la mitad y sostenida del tubo.

Entonces un tipo como de 1.80 a 1.85 de estatura al entrar la vio se acomodó detrás de ella y le dio como tres arrimones rápidos bien descarados como si se la estuviera ********, estábamos muy apretados que apenas si yo podía verla, pero ella no me veía, el sujeto ya no se movía descarado, solo se quedó detrás de ella, pero evidente que su cuerpo estaba pegado al de ella, ya acomodándome mejor aventando a la gente un poco, pude ver que le estaba arrimando el camarón pues por eso hice la especificación de la estatura mi esposa mide 1.49 y el tipo casi 1.85 y se veía como el se agachaba un poco para poder rozarla, me dio mucho coraje pero no podía moverme bien además de que habían más hombres delante de mí como yo mido 1.63 casi no los podía mover, pero hice el intento y aunque no llegue hasta ella por lo menos pude tener una vista mejor.

Lo descarado fue que vi claramente como el tipo se la arrimaba fuerte pues hasta se veían las nalgas del tipo como las movía y las apretaba, quien sabe cómo a la siguiente estación fui a parar de puerta a puerta, y la pude ver de frente aunque ella parece que no me veía, el tipo le seguía arrimando y otros tipos también se le acercaron y uno le empezó a hacer lo mismo pero en la pierna, el primero seguía en su trasero, y hasta un tercero se veía con las mismas intenciones pero no pudo pasar, los otros dos no le dejaron, mi molestia es que después de que se la estaban arrimando dos sujetos, ella se acomodó con el primero y se levantó de puntitas y medio se inclinaba para atrás (fue raro pero tengo que decirlo creo que me excito), y vi como los dos se empujaba uno contra el otro, después de un rato ella pudo verme de frente y vi sus ojos que se habían puesto grandes estaba excitada, no quería hacer una escena violenta así que le hable y le dije no -¿puedes intentar pasarte para acá?- y ella me respondió –Aquí estoy bien, no voy a poder pasar-.

Como dos estaciones después de chabacano se bajó mucha gente incluyendo al tipo y pudimos juntarnos otra vez, le pregunte que si estaba bien y ella me respondió –Si, siempre es lo mismo aquí todas las mañanas- y le dije ¿porque siempre apoco en el de las mujeres también va así?- y ella me dijo –si, a veces hasta peor, cuando no puedo subirme al de las mujeres me vengo al de los hombres, ellos no rasguñan- Me quede pensando ya estábamos sentados, y al llegar a Tacubaya nos paramos para salir, entonces la quise abrazar por la espalda y mi mano rozo con una de sus pompis y estaba embarrada de semen, me dio tanto asco tener eso en mi mano, y ella se sorprendió también, ella no sabia que yo vi como ella se paraba de puntitas y apretaba y soltaba las nalgas, sabía que se la habían arrimado pero embarrarme de eso fue el colmo.