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Manipulando a mi Tía #2: La Mamada

Toda la noche estuve preocupado por la actitud que podría tener mi tía, pensaba que quizás ella hubiese meditado sobre todo lo ocurrido y estuviese arrepentida, por lo que me levanté temprano para salir pronto de casa y así no cruzarme con ella. Me duche, me vestí, cogí mis libros y salí rápido de la habitación en dirección a la puerta, pero ella estaba en la cocina y me oyó, así que salió al pasillo y me preguntó por qué me iba tan rápido y sin desayunar.


Me hablaba pero esquivaba mi mirada, se notaba que estaba avergonzada, yo también lo estaba, pero a pesar de ello no podía dejar de mirarla, estaba allí frente a mi vestida simplemente con un pantaloncito corto y una camiseta que se ajustaba a sus grandiosas tetas y marcaba unos pezones erectos de los que me era imposible apartar la vista.


Yo sonreí y dije que pensaba que estaba dormida y no quería despertarla. Ella me dedicó una sonrisa, me abrazó y me dijo que era un encanto, pero que no lo hiciese nunca más, quería despedirse de mi todos los días antes de que me fuese a la Universidad.


Después, y un poco sonrojada me dijo.


ANDREA // Siento mucho lo de anoche Javi, aún no me explico como pude hacer eso, si se entera tu madre me mata, no tengo excusa y espero que me disculpes.
JAVIER // No tengo nada que disculpar y mi madre no tiene porque saberlo, la verdad es que me gusto mucho.
ANDREA // ¿De verdad te gustó? ¿Lo hice bien?
Yo no sabía dónde meterme, estaba asustado pensando que mi tía podía estar arrepentida y sin embargo me preguntaba directamente si me había gustado la mamada, que sorpresas te da la vida.
JAVIER // Claro tía, fue estupendo.
ANDREA // Ya te dije que no me llames tía, llámame siempre Andrea. ¿Pero de verdad te gustó? ¿Disfrutaste cuando te lo hice?
JAVIER // ¿Qué si me gustó? Ha sido la mejor mamada que me han hecho nunca Andrea.
Ella sonrió y me dijo.
ANDREA // No lo digas así que suena muy mal, tonto.
JAVIER // ¿Cómo quieres que lo diga? ¿Qué es la mejor comida de polla que me han hecho nunca?
Mi tía soltó una carcajada y me dijo que sonaba tan mal o peor que de la otra forma, pero que le gustaba mi naturalidad. A continuación me dio un pico en los labios y me dijo que cuando volviera por la tarde tendría que hacer algo por ella si a mi no me importaba.
¡Como iba a importarme! Ya no iba a poder concentrarme en todo el día pensando en qué me esperaba al regresar a casa.
ANDREA // Adiós cariño, estudia mucho. Hasta la tarde.


Ese día estuve pensado hasta donde podría llegar con mi tía sin que ella se sintiese escandalizada o molesta, el hacerme pasar por un pretendiente de Badoo había sido un éxito, pero si ella se enteraba que realmente era yo su novio virtual podría suponer un gran problema, incluso que me echase de su casa y me encontrarse con la dificultad de explicárselo a mis padres, así que debería tener mucho cuidado para que no me pillase nunca.


Por la tarde llegué a casa y al entrar mi tía estaba en la puerta esperando.


ANDREA // Por fin llegaste cariño, deja los libros que nos vamos de compras.
JAVIER // ¿De compras?
No era eso lo que esperaba pero acepté de inmediato.
ANDREA // Si, va siendo hora de que renueve mi vestuario, desde que me dejó el capullo de mi ex no he tenido ganas de comprarme ropa ni arreglarme, pero eso va a cambiar a partir de ahora.


Fuimos al Corte inglés y allí estuvo revolviendo toda la tienda de ropa de chica, eligió dos vestidos, unos pantalones, tres blusas y dos minifaldas.


ANDREA // Vamos al probador.
La seguí hasta el probador y me quedé en la puerta esperando.
ANDREA // ¿Qué haces bobo? Pasa conmigo.
Me senté en el taburete y vi como ella iba colgando todas las prendas en el perchero. Estaba radiante y con una sonrisa de oreja a oreja. Se quitó la blusa y el pantalón que llevaba y me los echó encima. Cuando la miré estaba esplendida, llevaba una braguita negra y un mini sujetador de encaje a juego.
ANDREA // ¿Qué te parece? ¿Te gusta mi ropa interior?
JAVIER // ¡Estás divina!
ANDREA // Ayyy como te quiero, eres un encanto.


Yo no podía apartar la vista de ella, mis ojos pasaban alternativamente de su culazo respingón a sus hermosas tetas, el pequeño sujetador tapaba escasamente la mitad de sus areolas y los pezones pugnaban por salir de él. Mi tía me miró complacida y con mirada pícara y una bonita sonrisa me dijo.


ANDREA // Ummm. ¿Te gusta lo que ves?


Para mi aquello fue como una invitación y no lo dudé un segundo, tiré su ropa al suelo y llevé mis manos a su trasero, acaricié sus glúteos por encima de la braga y la atraje hacia mi de forma que su sexo quedó pegado a mi cara, no podía dejar de apretar su culo con fuerza.


ANDREA // ¡Ya veo que te gusta! Pero no sigas por favor, es mejor dejarlo así.


A pesar de sus palabras yo no podía parar, mis manos atenazaban sus glúteos y mis ojos no se apartaban de los oscuros pezones que aparecían ligeramente por encima del sujetador.


ANDREA // No cariño, esto no está bien, para por favor.


Sus labios pedían que parase pero su cuerpo decía lo contrario, se apretaba con fuerza contra mi y no hacía nada para evitar mis caricias. Lleve una mano a su pecho y comencé a amasarlo con fuerza, mis dedos pellizcaban el pezón y mi tía bajaba la mirada para ver como lo hacía mientras su respiración se aceleraba a cada instante.


ANDREA // Esto no está bien, esto no está bien.


De repente me cogió y me hizo levantar, ahora estábamos pegados frente a frente y yo la estaba empujando contra mi cuerpo, notaba sus tetas pegadas a mi pecho y mis manos apretaban con fuerza sus cachetes. Ella giró un poco mi cara y me besó en los labios, al principio con suavidad, pero al final su lengua entró en mi boca y estuvimos besándonos con ansiedad mientras yo metía mi mano bajo la braguita y apretaba con fuerza sus glúteos. Muy despacio metí mis dedos entre ellos y los deslicé hasta acariciar el orificio de su ano, ella respondió dando un respingo y apartándose ligeramente.


Pensé que quizá hubiese rebasado el límite, pero mi tía siguió besándome y llevó mi mano a su sexo.


ANDREA // ¡¡Tócame por favor!! Lo necesito ahora.


Metí mi mano bajo la braguita y comencé a acariciar su clítoris, ella separó ligeramente las piernas y comenzó a jadear de forma casi imperceptible, mis dedos recorrían su vulva y volvían al clítoris para pajearlo suavemente, cuando presionaba un poco notaba como ella se encogía ligeramente, pero rápidamente se apretaba contra mi mano y me pedía que siguiera.

ANDREA // Así amor, sigue, no pares, sigue por favor.


Yo seguí acariciando con suavidad su clítoris al tiempo que bajaba mi boca hasta su pecho y besaba sus pezones. Ella rápidamente se desabrochó el sujetador liberando esas maravillosas tetas y permitiendo que mis labios succionasen los enormes y duros pezones.


ANDREA // Si cariño, tócame así, lo haces muy bien.
Fruto del calentón metí un pezón en mi boca y lo mordí con excesiva fuerza, ella dio un respingo pero se mordió los labios y me dijo.
ANDREA // Uffff, me ha dolido un poquito cariño, pero no importa, sigue haciéndolo, me gusta.
Volví a morder el pezón pero esta vez con más suavidad.
ANDREA // Noooo, vuelve a hacerlo como antes por favor, repítelo.
Volví a morderlo más fuerte y ella, de nuevo, se encogió y soltó un ligero gemido.
ANDREA // Siiii, así, así me gusta, hazlo otra vez, no pares por Dios.


Yo seguí mordiendo su pezón, pero pasando de un pecho a otro sucesivamente para no causarle heridas, al mismo tiempo continué con mis caricias en su clítoris, aunque uno de mis dedos ya entraba en su vagina con total facilidad, estaba completamente empapada y se retorcía de placer, sus jadeos comenzaban a oírse de forma descarada, así que dejé de morder sus pezones y la otra mano la llevé a su boca para taparla y evitar que alguien pudiese oírnos. Ella intentaba quitar mi mano, pero yo no estaba dispuesto a montar un escándalo, así que la apreté con fuerza contra la pared cerrando su boca y acelerando los movimientos de mis dedos sobre su clítoris. Ella se movía para liberarse pero yo no dejaba que lo hiciese, de repente estalló y se dejó caer sobre mi temblando, no me cabía duda que acababa de correrse.


ANDREA // ¡¡¡Diossss, ha sido estupendo!!! Nunca había sentido algo igual. ¡¡Que orgasmo!!
JAVIER // Chissss, calla que te van a oír.
ANDREA // Es que ha sido magnífico, en todos mis años de matrimonio no había sentido nada igual. Cuando me has mordido los pezones y me has empujado contra la pared tapándome la boca, he notado un calor en mi cuerpo como nunca antes había sentido. Javi, me estás sorprendiendo, a ver si vas a ser tu el amante de mi vida.


Yo no sabía qué contestar, mi tía me sorprendía a cada momento, su expresividad en cuanto al sexo, pero sobre todo ese punto “Masoca” en el gusto por disfrutar de los mordiscos en los pezones y de que le tapase la boca con fuerza hasta casi ahogarla, me había descolocado.


ANDREA // Creo que ya no me voy a probar la ropa, lo dejamos para otro día, es mejor que nos vayamos antes de que nos llamen la atención.


Se vistió rápidamente y nos fuimos a casa.


Al llegar me dijo que iba a preparar la cena y luego se iría a la habitación porque tenía cosas que hacer. Yo me duché y me puse un pijama corto. Poco después cenamos, y como había dicho se fue a su habitación, evidentemente quería contarle a su ciber novio lo que había hecho esa tarde conmigo.


Yo pensé que sería buena idea no conectarme para que ella me echase de menos y así se enganchase aún más y tuviese más dependencia de su novio en la red, así que me quedé en el salón viendo la televisión.
Pasada una hora ella salió de la habitación, se acercó a mí con un pañuelo en la mano y los ojos enrojecidos.


JAVIER // ¿Qué te pasa Andrea?


Entre lágrimas me dijo que su novio no se había conectado, que había estado esperando una hora pero no había aparecido en el chat, así que pensaba que ya se había cansado de ella.


Andrea no paraba de llorar y yo de sentirme culpable, quizá debería haberme conectado y no forzar tanto la situación. Intenté abrazarla y atraerla hacia mí pero ella dijo que no, estaba claro que la cosa me había salido mal, así que tenía que cambiar rápido el plan.


JAVIER // Quizá tu novio haya tenido un compromiso o algo urgente y no haya podido conectarse.
ANDREA // No, ayer se molestó por una cosa que no hice y seguro que se ha cansado de mi.
JAVIER // No seas tonta, conéctate otra vez y espera un poco, seguro que al final aparece.
ANDREA // No lo creo, ya no tengo ganas.
JAVIER // Vamos. ¿Quieres que duerma hoy contigo?
ANDREA // No, no es buena idea, quizá no ha sido buena idea nada de lo que hemos hecho hasta ahora.
En ese momento creí que todo mi plan se iba al garete, así que la cogí de los brazos, la levanté y la arrastré hacia su habitación.
JAVIER // Enciende el ordenador y espera un rato, si ves que en media hora no está te acuestas y mañana hablamos. ¿Vale?
ANDREA // No se para qué, ya no se va a conectar más.
Rápidamente fui a mi habitación encendí el ordenador y entre en Badoo, al instante la vi a ella allí con los ojos llorosos mirando la pantalla de su PC.
JAVIER // Hola mi amor, perdona que me haya retrasado, pero un compañero de trabajo tuvo una accidente y tuve que ir al hospital con él.
Su cara se iluminó, cambió sus lágrimas por una brillante sonrisa y me lanzó un beso a la cámara.
ANDREA // Pensé que ya no me querías.
JAVIER // ¿Cómo no voy a querer a una mujer tan maravillosa? ¿No estarás llorando?
ANDREA // No, ya no lloro.
JAVIER // A ver. ¿Qué has hecho hoy?


Mi tía puso una sonrisa picarona y dijo que tenía algo que contarme, algo que había hecho con su sobrino y que había sido la mejor experiencia de su vida. Yo respondí que me lo contase ya pero que quería ver sus tetas por la cámara, ella sin dudarlo se quitó la bata, se desabrochó el sujetador y liberó sus preciosas tetas ante la webcam.


JAVIER // Venga, cuéntame que has hecho.


Mi tía fue relatando paso a paso todo lo que había ocurrido, como había permitido a su sobrino entrar al probador y como se había quedado en ropa interior delante de él, pero sobre todo como había reaccionado éste tomándola casi a la fuerza, no dejó ni un detalle de lo que había disfrutado cuando le mordía los pezones.


Mientras ella relataba esto, yo estaba masturbándome recordando cada minuto en ese probador, y especialmente como había temblado y se había caído contra mi al correrse. El ver sus tetas en la pantalla me ayudaba a excitarme más si cabe.


Cuando terminó el relato me preguntó que me parecía, a lo que yo respondí que me había gustado mucho lo que había hecho y que debería seguir teniendo iniciativas de ese tipo. A continuación pregunté si ahora iba a llamar a su sobrino para follárselo, ella respondió que no, que estaba ya dormido, y que lo de follárselo le parecía demasiado, que no estaba bien siendo su tía. Yo respondí que no era nada malo y que los dos lo necesitaban.


ANDREA // Pero no me parece bien, una cosa es hacerle una mamada y otra follármelo, no estaría bien hay límites que no se deben cruzar.
JAVIER // Ayer me dijiste que harías lo que yo quisiera. ¿Has cambiado de idea?
ANDREA // Noooo, de verdad que no, pero comprenderás que es el hijo de mi hermana, no puedo follármelo, estaría mal.
JAVIER // Joder, ves, no tienes palabra, yo te considero mi novia y tu ignoras las cosas que te pido. Si lo hago es porque yo no puedo estar ahí, por eso quiero verte follar con él, viéndote es como si lo hicieras conmigo.
ANDREA // No digas eso mi amor. ¿Tú quieres que me folle a mi sobrino? Lo haré, te lo juro.
JAVIER // Si, ya te lo he dicho, y también te dije que cuando se la chupes tienes que dejar que se corra en tu boca. ¿Está claro?
ANDREA // Si mi amor, mañana haré lo que me pides, follaré con él pensando que estoy contigo.
JAVIER // Ok, mañana quiero que le traigas a tu habitación y te lo folles delante de la cámara, y cuando se corra quiero que lo haga en tu cara. ¿Lo harás?
ANDREA // Seguro amor, lo que tú quieras.
JAVIER // Muy bien, no esperaba menos de mi novia, ahora quiero que te toques para mi, echa la silla hacia atrás para que pueda ver como te acaricias el coño y las tetas. ¡Venga!


Mi tía se echó hacia atrás, se quitó las bragas y se reclinó sobre la silla con las piernas bien abiertas para que yo pudiera ver como acariciaba su sexo.


ANDREA // ¿Así te gusta amor?
JAVIER // Si cariño, tócate, tócate con una mano y aprieta los pezones con la otra.


Mi tía se acariciaba frente a la cámara y se retorcía con fuerza los pezones, estaba claro que le gustaba ese puntito de dolor. Yo, mientras, tenía mi polla entre las manos y estaba masturbándome despacio, muy despacio, quería saborear el momento.


ANDREA // Ummmm, me gusta tocarme para ti, si, me encanta.
JAVIER // Sigue, no pares de tocarte, muérdete el pezón como dices que hacia tu sobrino.
ANDREA // Siii, ahora mismo lo hago.
Cogió uno de sus pechos se la acercó a la boca como pudo y metió el pezón entre sus dientes.
JAVIER // Muérdelo amor, hazlo.
Vi como ella apretaba los dientes pillando ese pezón que estaba completamente en punta.
ANDREA // Siii, ayyyy, me gusta, duele pero me gusta mucho.
El movimiento de su mano se aceleraba por momentos.
ANDREA // Voy a correrme amor, voy a correrme, no sabes lo excitada que estoy.
JAVIER // Sigue, sigue tocándote, no pares.
Mi mano también aceleraba el sube y baja, quería correrme antes de que lo hiciera mi tía, de repente un chorro de semen salió de mi polla salpicando la pantalla del portátil.
ANDREA // Ahhh, me corro amor, me corro.
Decía esto al tiempo que retorcía su pezón con los dedos.
JAVIER // Bueno amor, mañana quiero que a las diez de la noche estés frente a la cámara follándote a tu sobrino. ¿Ok?
ANDREA // Como tu digas cariño, pero prométeme que no me dejarás.
JAVIER // Nunca te dejaré, si haces todo lo que te digo serás mi novia siempre. Adiós cariño.
ANDREA // Hasta mañana amor.
Apagué mi ordenador y cuando iba a ponerme a limpiarlo vi como mi tía entraba sonriendo en la habitación.
ANDREA // Si me quiere Javi, si me quiere, al final se ha conectado, no pudo hacerlo antes porque tuvo un problema.
Miró hacia mi PC y vio las salpicaduras de mi corrida. De repente se puso roja como un tomate.
ANDREA // Perdón, perdón, lo siento, creo que he venido en mal momento.
Yo no sabía qué decir ni que excusa poner, mi tía me había pillado y se había dado cuenta que acaba de hacerme una paja.
JAVIER // Perdóname tía, es que…, lo siento de verdad.
ANDREA // No pasa nada cariño, ha sido culpa mía por no llamar a la puerta, es normal que lo hagas, tu también tienes tus necesidades.


Yo no sabía donde meterme, me daba tanta vergüenza que no era capaz de decir nada.


Mi tía llevaba la mirada de un lado a otro evitando mirarme a los ojos, de repente se fijó en mi pijama y vio la erección que se marcaba en él, se notaba que estaba muy nerviosa por la situación y apretaba las manos con fuerza mientras se balanceaba inquieta sin saber qué hacer, entonces vi que miraba de nuevo en dirección a mi abultado pijama, apartaba la vista y volvía a mirarlo, parecía que estaba hipnotizada con él.
Casi titubeando me preguntó si podía sentarse en la silla, a lo que yo respondí que por supuesto. Se sentó y empezó a contarme que su novio había tenido un problema con un amigo y por eso se había conectado tarde, pero que había sido muy comprensivo con ella por haber dudado de él, así que ya se le había pasado el disgusto y seguían juntos.


Yo dije que me alegraba mucho por ella, pero también que sus dudas habían estado a punto de echar a perder una relación tan bonita, por lo que en el futuro debería creer más en su novio y poner más de su parte para tenerle contento.


Vi como Andrea movía la cabeza afirmativamente dándome la razón, entonces volvió a mirar mi erección y con sonrisa nerviosa me hizo una propuesta que nunca hubiese imaginado.


ANDREA // Mira cariño, se que lo que voy a decirte está mal y no debería hacerlo, pero…
Se quedó callada moviéndose inquieta en la silla.
JAVIER // ¿Qué pasa Andrea?
ANDREA // Ufff, no se si voy a ser capaz de decírtelo. – Dudó un instante y por fin prosiguió.- En fin, allá va.

Esta mañana has conseguido que yo me desahogara en el probador, hacía mucho tiempo que no sentía lo que tu has conseguido hacerme sentir, así que ahora me toca a mi compensarte. ¿A ti te importa?
No podía creerlo. ¿De verdad estaba proponiéndome lo que yo pensaba? La miré con tal cara de sorpresa que ella se incorporó en la silla asustada y volvió a repetir la pregunta.


ANDREA // Javi ¿Quieres que lo haga? Contéstateme por favor, si no quieres no pasa nada.
JAVIER // ¿Qué si quiero? ¿Dónde tengo que firmar?
Ahora ya, con una enorme sonrisa y sin darme tiempo a reaccionar, vi como se acercaba a mi portátil y miraba la corrida que se deslizaba por la pantalla.
ANDREA // Es una pena desperdiciar toda esta leche tirándola sobre el ordenador.
Al tiempo que hablaba pasaba un dedo por la pantalla, recogía los restos de mi corrida y se lo llevaba a la boca haciéndome un guiño de lo más pícaro.
JAVIER // Pero Andrea, si ayer no querías que me corriese en tu boca.
ANDREA // Eso era ayer, ahora soy muy feliz porque mi novio no me ha dejado y quiero compensar todo lo que has hecho por mí.
Me cogió de la mano, me llevó a la cama e hizo que me sentará en el borde, despacio fue quitándome el pantalón corto del pijama y allí apareció de  golpe mi verga apuntando al techo.
ANDREA // Ummm, veo que la tienes bien preparada, te recuperas muy rápido cariño, ya le hubiese gustado a mi ex.


Sin más, tomó mi pene con su mano y se lo acercó a los labios, antes de introducirlo en la boca me miró sonriendo y después se tragó la polla de un golpe, yo apenas podía reaccionar, había sido ella quien había llevado la iniciativa y en menos de dos minutos había entrado en mi habitación y me estaba haciendo una mamada espectacular, sus labios abarcaban todo el grosor de mi verga y su cabeza subía y bajaba sin parar, su mano bajó hasta mis huevos y comenzó a masajearlos muy despacio, después sacó mi polla de la boca para pasar la lengua por el tronco y bajar hasta el final de los huevos, de allí, para mi sorpresa, descendió hasta mi orificio anal, donde se detuvo masajeando los bordes lentamente para después intentar introducir la punta de la lengua hasta adentro.


Aquello era algo inaudito para mi, nunca nadie me había hecho eso, y me producía tanto placer que no pude evitar coger su cabeza con las manos y apretarla con fuerza para que su lengua no se separase de mi ano. Ella se apartó, me miró sonriendo y me dijo:


ANDREA // ¿Te gusta verdad? Esto es lo que más le gustaba mi ex y seguro que lo estará echando de menos. A ti te lo voy a hacer ahora, y aprieta mi cabeza contra ti todo lo que quieras porque no pararé hasta que me digas basta.
JAVIER // Uffff, si Andrea, esto es la ostia, no pares por favor.
Tomé su cabeza con fuerza y la guié de nuevo hasta que su lengua volvió a recorrer mi anillo anal. Mi tía no paraba, parecía que quería penetrar mi ano con su lengua, y cuanto más se movía yo la apretaba con más fuerza, de repente dejó de hacerlo, metió ligeramente un dedo donde antes había estado su lengua y subió su cabeza hasta volver a tragarse íntegramente mi polla.
JAVIER // Joder Andrea, sigue, no pares.
Ahora su cabeza subía y bajaba con gran rapidez, y mi polla aparecía y desaparecía dentro de su boca al tiempo que su dedo continuaba dentro de mi ano.
JAVIER // Joder, joder, no voy a aguantar más, estoy a punto de correrme.
ANDREA // Córrete venga, córrete en mi boca, estoy deseando tragármela toda.
La cogí del pelo con fuerza, apreté su cabeza contra mi polla y me descargué en su interior sin soltar su larga melena.
JAVIER // Ahhhh, siiii, siiii, trágatelo todo, chúpamela bien, venga.
Ella chupaba y chupaba, y cuando solté su pelo se retiró y me miró para a continuación pasar su lengua por todo el tronco y recoger las gotas que aún quedaban, después volvió a metérsela en la boca y continuó chupándola muy despacito.
ANDREA // ¿Te ha gustado cariño? ¡Vaya energía! Solo te ha faltado llamarme zorra, puta o cualquier cosa similar.
JAVIER // Joder, lo siento tía, es que ha sido la mejor corrida de mi vida, no quiero que te sientas ofendida si he hecho o dicho algo que te haya molestado.
ANDREA // No amor, no te preocupes, se que no lo vas a hacer. ¿Te ha gustado correrte en mi boca?  Si se entera mi ex me mata, a él no se lo permití nunca, es la primera vez que noto resbalar el semen por mi garganta, y la verdad es que no está tan mal. Y no vuelvas a llamarme tía o se acabaran estas “mamadas” como tu dices.
JAVIER // No lo haré, de verdad Andrea.
ANDREA // Ahora me voy a la cama. Hasta mañana mi niño.
JAVIER // ¿Por qué no duermes conmigo?
ANDREA // No cariño, tu en tu cama y yo en la mía.
Me dio un beso y salió por la puerta. Yo no pude dormir pensando en lo que había ocurrido y como lo había hecho.


Desde luego lo que no me cabía ninguna duda es que era una experta haciendo una mamada, ahora me faltaba conseguir follármela.