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Mi Sobrina… buscando departamento. Y yo, buscando un lugar donde meter mi granudo y venudo pene.

Los últimos meses entre mi sobrina y mi “ex” fueron una locura. Digo “ex” entre comillas porque volvimos a estar juntos, pero sin convivir, es raro, no es fácil para nosotros ni, para nuestros hijos, pero la verdad así lo llevamos mejor, nos vemos en la semana, tenemos lindos encuentros en los horarios que los chicos están en el colegio, pasamos fines de semana juntos como familia, hicimos viajes, me quedo en su casa a dormir, pero cada uno sigue teniendo su espacio. La verdad es muy sano para la pareja, y los chicos se están adaptando a eso también.

Había quedado en el relato anterior en que mi sobrina Cande buscaba departamento para vivir sola, mi mujer Lu le había conseguido un buen trabajo en el estudio de abogados donde trabaja, y yo por trabajar en la constructora tenía acceso a varios departamentos que ofrecerle. 

Como Cande aun es chica, y no había podido ahorrar, y su familia está bien, pero no les sobra la plata, me ofrecí a regalarle un año del alquiler, más la garantía, mi mujer estaba feliz de lo generoso que era con su sobrina, pero no sabía cómo se había ganado ese regalo la pendeja jajaja.

Quedamos con mi sobrina un sábado para recorrer los distintos departamentos, nos habíamos juntado todos en familia para ayudarla y ver las mejores opciones, si más cerca del trabajo, o de la facultad, la familia, etc… Si bien todos opinamos, ella decidió, y pidió ir sola a ver los departamentos, bueno, conmigo. Teníamos 3 opciones para ver que estaban dentro de lo que su presupuesto le permitiría una vez que se pase el año de gracia que yo le regalaba. Los 3 deptos estaban cerca de su facultad, cerca del subte para ir al trabajo, y no tan cerca de su familia, que era lo que más deseaba ella, para tener verdadera independencia. 

Llegado el sábado a la mañana me despedí de mi mujer y los chicos que estaban en su casa, yo había dormido allí la noche anterior, y me iba temprano a buscar a Cande para hacer la recorrida, le ofrecí a mi mujer acompañarnos, para que no hubiera sospecha de nada, pero prefirió que fuéramos solo nosotros dos. Legué a la casa de mi sobrina, ya estaba lista esperando, pasé, salude a toda la familia y nos fuimos. Venia vestida con un jean elastizado con roturas n las piernas, unos borcegos, una remera y se puso un camperón largo, pues hacia frio, una lástima que la campera no me dejara verle el culito… ya en el auto, arrancamos y a las cuadras me besa en la boca, como hacía tiempo no lo hacía.

– Ay Dios, que ganas de besarte tenía, hace un montón que no estamos solos.

– Es verdad, yo también extrañaba tus besos Cande… pero bueno, las cosas están más complicadas ahora.

– Si, vos estas siempre con la tía, yo trabajando, o en la facu…

– O con tu novio…

– También, pero al menos asi nadie sospecha lo que pasa entre nosotros… o lo que pasó, porque hace mucho que no pasa naaaada…

– Es un reproche?

– No, solo digo… hoy podríamos hacer algo después de ver los departamentos. Algún hotel debe haber cerca…

– Jajaja podríamos, pero prefiero que vayamos a casa, si alguien nos ve entrar no sería raro, pero si ven el auto en un telo, es un quilombo seguro

No reímos los dos, y seguimos camino. Llegamos al primer departamento de la lista, un edificio nuevo, departamentos chicos, de 1 y 2 ambientes, sobre una avenida. En la puerta nos recibió el encargado, un tipo bastante amargo que se creía dueño del edificio… nos acompañó en el ascensor hasta el tercer piso, yo tenía llave del departamento ya que le pertenecía a la empresa, pero él también, asi que abrió, y se quedó en la puerta. No había mucho que ver, este era de 1 ambiente, amplio, con un balcón, pero lo recorrimos en un minuto. El Encargado siempre en la puerta con cara de que le hacíamos perder tiempo, fuimos a ver el SUM, la zona de lavandería, y otras cosas del edificio. A mi sobrina le gustaba el departamento, pero la noté fastidiada con el encargado. Saludamos y nos fuimos…

– Que pesado ese tipo… ahí no voy a vivir, debe ser un metido.

– Jajaja, si tenía pinta de metido, le pedimos en la empresa que cuide los departamentos vacíos y los muestre si no podemos ir nosotros, y ya se cree dueño. Pero tranquila, quedan más opciones.

– Vamos…

El segundo era a unas cuadras de ahí, otro edificio nuevo, de pocos pisos. Esta vez no había encargado a la vista, yo tenía las llaves así en entramos directo al edificio, ya en el ascensor nos besamos con mi sobrina… levanté el camperón para agarrarle el culo. Llegamos al piso 4, el último piso, este departamento era un poco más grande, tenía habitación chiquita, baño completo, y la cocina integrada al living, con una barra alta en la que había dos bancos altos para desayunar, cerré la puerta dejando la llave puesta… hicimos la recorrida, sin dejar de acariciarnos y besarnos.

– Este me gusta más… pero me habías dicho que es el más caro de los tres, no?

– En cuanto al alquiler, porque es más grande, pero tiene menos expensas, porque el edificio es chico. Pero pensá que por un año no tenes que pagar más que las expensas y servicios…

– Si, me gusta… ya nos imagino cogiendo acá jajaja

– ¿Por qué imaginarlo?… ahora estamos solos (la agarré del pelo y le metí la lengua en la boca, Cande gemía en mi boca)

– Mmmm… nos queda un depto más por visitar…

– Quizá tengamos suerte y lo podamos hacer ahí también…

Mi sobrina se sacó el camperón, lo dejó caer al piso mientras con sus manos abría el botón de mi pantalón. Yo también tiré mi abrigo al piso y la dejé abrir mi pantalón, bajarlo solo un poco junto con el bóxer, dejando salir mi pija ya dura por los besos y el franeleo… Cande la pajeó un poco y se puso en cuclillas sin soltarme la verga.

– Como extrañaba tu pija tío… la puedo chupar?

– No me tenes que preguntar, es toda para vos… (Se metió media verga en la boca de una, y empezó a mamarla bien húmedo, suave pero sin parar) Que lindo como me la chupas. Parate, necesito comerme tu conchita ahora…

– Mmmm no me dejas disfrutar nada de esta pija… bueno

Se paró, le abrí el jean, le metí la mano para comprobar lo mojada que estaba esa conchita dulce de 20 años… le bajé pantalón y tanga hasta las rodillas , abriendo un poco sus piernas me puse yo en cuclillas para pasar mi lengua por su concha, buscar meterme dentro… mi sobrina gemía mientras se agarraba de mi pelo hundiendo mi cara entre sus piernas. La hice girar, inclinarse hacia adelante, se apoyó en uno de los bancos altos de la barra, yo abrí sus nalgas y enterré mi lengua en su culo mientras le metía dos dedos en la concha…

– Ay me vas a hacer acabar tío… no, no por favor, quiero sentir tu pija… métemela…

– Quería que acabes con mi lengua, pero yo también me muero por cogerte… (Me lavanté, no sin antes pasarle la lengua bien mojada por la concha, aunque no hiciera falta lubricar, estaba empapada. Me acomodé atrás de ella que seguía inclinada con las manos en el banco, sus pantalones en las rodillas, los míos también. Con una mano agarré su culito, y con la otra ubiqué la pija en la entrada de su concha)

– Siiii, métela toda… que linda pija tenes tío…

– Uuuuffff como entró… estas muy mojada pendeja…

– Vos me mojas así… que ganas de que me cojas tenía…

– Me volves loco pendeja… te quiero coger toda… ¿te puedo hacer el culito?

– Aaaaahhhh no se… hace mucho que no lo usas… esta cerradito…

– Me queres decir que tu novio no te coge la colita?

– Y vos? Le coges el culo a la tía?

– Estas respondona hoy… sabes qué? Hoy te voy a contestar… Si, le hago el culo a tu tía, y te lo voy a hacer a vos tambien. Y que tu novio no te lo hace. 

– Yo no dije que no lo hace, pero no la tiene tan gorda como vos… me lo hace rico, pero vos me lo rompes.

– Entonces te lo voy a romper, y esta noche le podés dar la cola a tu novio, y la va a sentir todavía abierta.

– Que perverso te pones, me encanta que seas así, dale, rómpeme el culito tío… (Saqué la pija de su conchita, le ayudé a sacarse los borcegos, y los pantalones… seguía con la remera, la hice sentar en el banco dejando afuera el culo, la altura me daba ideal para entrarle, se agarró de la barra mientras yo me dedicaba a una buena chupada de culo para preparar)

– Ahora si, lo tenes bien mojado y ya se está abriendo.

– Si, no puedo más… métemela en el culito… Ahhhhhh (gritó cuando le entró la cabeza, creo que más por la excitación, porque el culito se le abrió enseguida) un poco mas… de a poco métela toda… haceme bien el orto…

– Si Cande… amo como come tu culito… ya la tenes toda adentro, ahora te lo voy a romper… (empecé a meter y sacar del culo con fuerza, moviendo el banco, mi sobrina agarrada de la barra sacaba más el culo para afuera y gemía, no tardó en gritar que acababa, yo no podía aguantar mucho más, encima la noche anterior no había cogido con mi mujer, nos quedamos dormidos mirando una película) uuuuffff como coge ese culo… te lo voy a llenar de leche…

– No… no seas malo, la quiero en la boca, hace mucho no me la tomo…

– Bueno, baja… (me agarraba la pija fuerte para que no saliera la leche… la verdad me quería matar de que me cortara así la acabada, pero no podía negarle la leche) abrí la boca…

– Aaaaaahhhhh 

Solté el agarre de mi verga y salió un buen chorro que le dio en la lengua, se le metió por la garganta, el segundo ya le llegó al ojo y frente… después metí la pija en su boca para no hacer un enchastre mayor… mi sobrina tragó cada gota de semen, limpió mi pija, y se llevó a la boca lo que tenía en el rostro. 

– Como me gusta tu leche…

– Y a mi dártela. Creo que encontramos cual va a ser tu casa… jajaja

– Jajaja si, me encantaron estos bancos… jajaja

Fuimos al baño a limpiarnos y acomodarnos un poco, y encaramos para el tercer depto. En el camino me escribió mi mujer “y? como van, le gustó alguno de los departamentos? Voy a ir almorzar con los chicos, avísame cuando termines y nos vemos en casa, Beso”

Le respondí con un audio, que estábamos en el tercer depto., estaba decidiendo, y que después la invité a almorzar (aunque ya le había dado de tomar una leche, pero eso no lo dije) a la tarde nos veíamos.

Llegamos al tercer departamento, no había encargado metiche… asi que entramos solos otra vez. El departamento era parecido al anterior, con habitación, baño, cocina, balcón, un poco más chico, no tenía la barra ni bancos… aunque eso se podía comprar jajaja. Era lindo, pero el segundo que visitamos ya lo habíamos inaugurado, y además era el que más le gustó a mi sobrina así que la visita en este fue rápida. Miramos un poco, salimos al balcón, volvimos a entrar, nos besamos.

– Hay otros para visitar, que te parece?

– La verdad, me gustó el segundo, además de que cogimos ahí jajaja, pero de verdad es el que más me gusta, más grande que el resto, me queda cómodo para el trabajo y la facu… creo que ya decidí.

– Buena decisión, es muy lindo. Queres que vayamos a comer algo? 

– Ay, no te enojes tío, pero quedé con mi novio…

– Como me voy a enojar? Me parece bien…

– Pero si puedo tomar algo más antes de irme… (dijo con una sonrisa y pasando su mano por mi bulto)

– Jajaja… me querés dejar sin leche? Yo comparto tu culito con tu novio, vos no seas egoísta y dejale un poco de leche a tu tía…

– Aaaaay que malo… me queres poner celosa?

– Tenés celos de tu tía?

– No, un poco si, jajaja paro la verdad es que me excita mucho esto de que seamos como amantes.

– Es una locura… si se llegara a enterar alguien…

– Ay basta, somos cuidadosos, y además, ahora que voy a vivir sola, y vos en la semana también dormís solo en tu casa… nos vamos a poder ver más. 

Dejamos el departamento, la verdad tenia ganas de darle más leche, pero me pareció mejor guardarme en ese momento, la llevé hasta su casa, charlaba con mis cuñados sobre el departamento y los papeles que habría que preparar para el alquiler, entramos, nos tomamos un café hasta que llegó el novio de Cande, muy educado paso, saludó a todos, charlamos sobre la casa, hicimos bromas a la joven pareja, aunque ellos aseguraron que no tenían intenciones de vivir juntos… nos saludaron a todos y se fueron. Seguramente después de almorzar se irían a coger… notaría su novio que tenía el culo abierto? Se lo tenía que preguntar a mi sobrina, pero sería en otra ocasión.

Cuando ya me estaba por ir mi cuñado, Juan, el padre de Cande, me dice si lo acompañaba al restaurante, es dueño de un restaurante desde hace muchos años, aunque actualmente no les está yendo tan bien como antes…

– Dale Flaco, venite a comer, te tengo que agradecer la mano que le están dando a la nena con Lu. Es lo menos que puedo hacer

– No hace falta que me agradezcas nada, lo hacemos encantados, es la familia (me genera una gran culpa cogerme a su hija de la forma en que lo hago, siendo que siempre, desde que llegué a la familia Juan fue un gran amigo… pero a esta altura ya no había nada que hacer.

– Insisto, además hace un montón que no nos juntamos a charlar, hay que celebrar que los hijos crecen, y que volviste a la familia jajaja

– Dale, me parece bien.

De ese almuerzo con mi cuñado surgieron muchas revelaciones… pero eso quedará para el próximo relato… me tomé un tiempo para escribir, la verdad las cosas están muy alocadas por volver con mi mujer, y seguir con mi sobrina, los tiempos no me dan. Espero que disfruten leyendo, no se olviden los puntos!!!