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El sobrino de mi esposo me hace Anal, y me sale la leche matizada con mi caquita.

Nelson  el sobrino de mi esposo.

Hola, me llamo Jessika y soy una mujer de un poquito más de cuarenta, flaca de buena figura y jovial,

En estos momentos estamos adecuando una casa que compramos para los fines de semana por lo que mi esposo le pidió a su sobrino que viniera a ayudarnos los fines de semana a fin de reducir costos.

Nelson, así se llama el sobrino, aceptó encantado pues estaba sin novia y los fines de semana eran muy aburridos.

El primer fin de semana fue muy divertido, Nelson es un chico lampiño, no muy alto, con una figura atlética, ojos profundamente verdes y una sonrisa angelical, producto de su madre de origen ruso con su padre venezolano.

Para mí era inevitable extasiarme de sus bien formados músculos y su torso desnudo que acostumbraba llevar por el calor y, según explicó, para broncearse con trabajo y no con el acostumbrado relax playero.

Yo ayudaba en todo y de vez en cuando me tropecé con la mirada de Nelson sobre mis no abultadas pero si torneadas nalgas, marcadas en el diminuto y flexibles short que acostumbro llevar para estos menesteres.

Cada fin de semana era esperado de manera inconsciente pero impaciente, su llegada le daba un brillo especial al momento de trabajo y además él y mi esposo se la llevan de maravillas lo que hacía que el día transcurriera entre bromas, cervecita y trabajo.

Una tarde estaba yo tratando de sacar un tubo viejo de la regadera que sería cambiado cuando de imprevisto el agua empezó a salir con presión inundando todo; le puse mi mano para detener el agua que me había empapado completa mientras a gritos llamaba a mi marido. Este escuchó los gritos pero estaba en ese momento sobre el techo así que mandó a Nelson quien acudió corriendo y se paralizó cuando me vio toda empapada con mi franelilla pegada a mi cuerpo y los pezones completamente erectos por efectos del agua y la posición en la que me encontraba; se quedó unos segundos mirándome empinada como estaba con mis nalgas redondas y mis senos pequeños pero firmes forrados por mi húmeda y ajustada franelilla; se sonrió y se colocó detrás de mi pegándose a mi espalda, un escalofrió recorrió mi espina dorsal cuando sentí su bulto cálido posarse en mis nalgas empinadas y su torso desnudo en mi espalda. Su respiración cálida se posó en mi cuello y sus brazos se pegaron a los míos mientras sus manos trataban de ocupar el lugar donde las mías tapaban el tubo roto. Logrado esto me dijo: -no sé donde se cierra el agua vaya ciérrela-, asentí y me escabullí de entre sus brazos y salí toda empapada hacia el panel de control del agua

Regresé toda empapada y chocamos de frente, el saliendo y yo entrando al baño, por instinto me tomó por la cintura y quedamos pegados un instante; nos reímos mientras nos separábamos de una manera embarazosa; él siguió hacia donde estaba mi esposo y yo al cuarto a secarme y cambiarme de ropa. El resto de la tarde pasó sin más incidentes pero no podía dejar de saborear el momento en que su cuerpo se pego a mi espalda….

La semana pasó lenta a la espera de volver a ver a Nelson, no podía quitarme de encima el momento vivido. Mi esposo se fue de viaje de trabajo el miércoles con regreso planificado para el viernes en la noche. En la tarde del viernes me llamó para decirme que no podría regresar ya que a última hora habían decidido asistir a una junta fuera del país el sábado con regreso el domingo en la tarde, me pidió le avisara a Nelson que no haríamos nada el fin de semana en la casa por lo que con desanimo lo llame y le conté, para mi sorpresa Nelson me respondió que de todos modos él no tenía nada que hacer y me propuso que fuéramos para adelantar cosas que habían quedado pendientes. Con un corrientazo en la columna le respondí que estaba de acuerdo y quedamos en vernos a la hora de siempre en la casa nueva,

Esa mañana el nerviosismo me dominaba me duché me depilé me puse unas braguitas que casi eran nada y me cambie de franela tres veces hasta que estuve de acuerdo, allá llegué un poquito tarde y lo encontré sentado y sonriente al frente de la casa, apenas baje me besó la mejilla y me dijo caramba que linda esta; apenas me salió un gracias casi como suspiro y entré dejando la puerta abierta para él; pasó, cerró y fue directo al cuarto donde se guardan los implementos de trabajo de donde salió directo a la parte de atrás con brocha y pintura. Yo me puse a arreglar la parte de la cocina y la mañana se fue volando entre idas y venidas silenciosas pero con una carga de electricidad en el ambiente. Al medio día paramos para comer un pollo que había llevado mientras una nube se iba formando en el cielo, terminando de comer ya el cielo se había oscurecido por completo y gruesas gotas comenzaban a caer,

De pronto se desparramó un aguacero como un diluvio a lo que nos reímos hablando que la semana pasada se había impermeabilizado el techo.

De pronto un ruido nos sobresalto y salimos corriendo a una de las habitaciones, el agua había arrastrado alguna teja y había comenzado a pasarse al punto de inundarlo todo; Nelson corrió afuera y en plena lluvia tomó la escalera para subir a tapar el hueco, yo fui tras él y me quedé sosteniendo la escalera mientras el aguacero nos empapaba totalmente; en poco tiempo bajó sonriente y dijo -listo hueco tapado- pusimos la escalera en su sitio y entramos destilando agua y temblando de frio hasta la inundada habitación.

Todo estaba mojado, el agua había caído directamente a la cama empapando el colchón, Nelson se tiró y sonriente dijo -mira!, un colchón de agua- me reí de la ocurrencia y fue inevitable ver el bulto que se notaba en su mojada bermuda, tampoco pasó por alto para mí que Nelson había fijado la vista en mis erectos pezones, me extendió una mano y como sonámbula la tomé y sentí un suave tirón que me llevo directo a su mojado pecho.

Un delicioso palo caliente se recostó de mi también mojada vagina mientras sus manos me abrazaban por la cintura, quise decir no pero ya nuestros labios se habían unido en un delicioso beso. Sus fuertes brazos rodearon mi cintura impidiendo mas movimientos que los que el rítmicamente hacia con su cadera, suave pero firme empujaba y retiraba la presión de su miembro sobre mi empapada entrepierna.

De un movimiento brusco me volteó quedando sobre mi y con la misma energía subió mi blusa dejando salir mis firmes pechos con mis pezones rosados apuntándole fijamente, no se detuvo ahí y con el mismo empuje metió las dos manos a los lados de mi desbrochado short y lo arrastró hacia abajo llevándose en la bajada a la pequeña pantaletica que con tanto esmero me había puesto.

Así desnuda total metió su rubia cabeza en mi entrepierna lamiéndome cual gatito juguetón haciéndome chillar de deseo, su deliciosa lengua sabía muy bien lo que hacía y mi clítoris estaba que explotaba de ganas.

Como pude me incorporé y le quité la franela que aun tenía puesta, así el mismo se quitó la bermuda dejándome ver un maravilloso y erecto miembro que me hizo lanzarme en su búsqueda con mis deseosos labios, lo metí lo más profundo que entraba en mi ansiosa boca mientras él lo empujaba con delicadeza, así estuvimos hasta que yo le dije que solo quería tenerlo dentro de mí….

Me volteó una vez más dejando mis blancas nalgas a su alcance y me penetró por mi jugosa vagina entrando y saliendo suavemente al principio y con fuerza embistiendo salvajemente.

Pose mi cara en la almohada levantando mi pompis para facilitarle la entrega total que el disfruto al máximo acabando con una inundación dentro de mí que casi asemejaba el aguacero que había inundado la habitación momentos antes.

Esa noche la aprovechamos al máximo hasta que luego nos fuimos a la habitación seca donde repetimos la sesión con el insaciable sobrino de mi esposo. Experimentamos de todo, hacíamos muchas poses, dimos vuelta por toda la cama aveces me ponía a la orilla para probar una posición rara o de pie y hasta el cargándome fue una noche de mucho sexo estábamos poseídos. Esa día se corrió dos veces en mi cuca y una en mi boca obligándome a tragarlo y casi me atoro con ese esperma tan espeso.

Amanecimos abrazados y sin ganas de separarnos pero luego de un baño matutino que disfrutamos como es debido nos separamos, con la promesa de mantener nuestro secreto y vernos nuevamente el próximo fin de semana y quizás antes si se podía, antes de marcharme me hizo chupársela y yo lo hice con todo el deseo del mundo hasta exprimirlo nuevamente se corrió en mi boca haciéndome tragarlo.

Yo quería que el fin de semana llegara ya, pero esta transcurrió lentamente aumentando mi deseo y lujuria, que pase tratando de apagarla en los brazos de mi marido pero está en vez de aquietarse aumentaba con el morbo de mi imaginación…..

Mi marido asombrado en cada encuentro me preguntaba qué cosa me tenía así, excitada día tras día….

Yo solo sonreía y el disfrutaba de las amplias sesiones de sexo duro que teníamos diariamente durante toda la semana……

Al fin el fin de semana llego y con el llego Nelson, este le dio un saludo afectuoso a su tío, y uno un tanto más cariñoso a mi…. Cosa que no paso desapercibida por mi astuto marido….

El día transcurrió normal como las anteriores semanas, solo con la diferencia del rubor en mis mejillas cada vez que el sobrino de mi esposo se me acercaba y el abultado bulto debajo del pantalón de Nelson……

Las ansias y el deseo del sobrino mezclados con los mis hicieron que nos citáramos entre semana fuera de la ciudad en un pequeño motel muy discreto…..me puse una lencería, estaba tan nerviosa q olvidé depilarme,el vello pubico comenzaba a salir.

El me espero a las afueras de un centro comercial y de allí nos fuimos al motel, al llegar al sitio del encuentro no demoramos en formulismo y casi nos fuimos de inmediato a la habitación…..

Inmediatamente al entrar me tomo por la cintura alzándome hasta la altura de su voluptuosa boca la cual bese sin demora y con mucha lujuria…..

Esto despertó aun más el deseo de nuestros cuerpos húmedos y calientes….

Sus manos adiestradas en estos menesteres no demoraron en desvestir mi cuerpo ansioso me dejó solo con mis botas, sus labios recorrían cada uno de mi erectos pezones mientras sus manos seguían las curvas de mis caderas que le indicaban el recorrido hacia el paraíso que estaba entre mi entre pierna….

Sus dedos hábiles abrieron mis labios vaginales y entraron suavemente en mi vagina comprobando el exceso de humedad que Nelson provocaba en mí….

Esa humedad le dio el permiso de bajar su boca hasta mi conchita húmeda y esta cual flor llena de néctar se abrió para el…..

El tomo, chupo y lamio cada una de mis gotas de deseo y pasión, su lengua acariciaba cada milímetro de mi vagina subía lentamente hasta mi monte de Venus y bajaba rápidamente hasta chocar con mi botón del placer,alcanzó su cell y sentí un flash tomo una foto mientras tenía su lengua en mi cuca -para el recuerdo- me dijo , allí se detenía unos segundos dándole especial atención a mi clitoris que le devolvía las caricias con pequeñas contracciones, luego seguía su curso hasta las profundidades de mi concha la cual exploraba con su lengua caliente….mis gemidos se fueron convirtiendo en gritos y yo le rogaba que me penetrara que necesitaba sentir su grueso miembro dentro de mi…..

El se hacía de rogar, pero mi desespero eran tan grande que no resistí la tentación y me abalancé encima de el…..

Lo cabalgue como una diestra amazona, introduje su miembro grueso y venoso dentro de mi impaciente vagina, la cual al sentirlo en sus profundidades lo saludo con un maravilloso y ruidoso orgasmo que lo baño de mis mieles, dejándome casi exhausta y sin aliento….

Entonces él se apodero de mi cuerpo como nadie lo había hecho…. Me coloco boca abajo puso tres almohadas debajo de mis caderas dejando mi pompis levantado a su antojo, abrió mis piernas y me baño en un lubricante que se calentaba con el roce….

Ato mis muñecas a la cabecera de la cama y me susurro al oído déjate llevar y disfruta……

Mi corazón galopaba como potro desbocado, mientras ese grueso pene me acariciaba mi intimidad…..

Este subía y bajaba entrando solo el glande en mi vagina y luego lo sacaba para acariciar mi pequeño y cerrado ano….

Sentía escalofríos en todo mi cuerpo, y él seguía en su baile misterioso…

De pronto sentí como su miembro grueso y venoso empujaba fuertemente la entrada de mi ano mientras sus dedos acariciaban mi clitoris y bajaban hasta la entrada de mi vagina penetrándome con dos de sus experimentados y deliciosos dedos….

Su pene se iba abriendo espacio lentamente en mi travieso culo, mientras mis gemidos de placer y dolor inundaban la habitación….

De pronto sentí sus bolas pegadas completamente a mí, y su descomunal miembro completamente me tenía empalada….

Nunca en mi vida había experimentado tan deliciosa sensación….

Me besaba el cuello y la espalda mientras sus manos entraban y salían de mi conchita húmeda…

Acelero el ritmo ahora eran mas rápidas las embestidas hasta la profundidad de mi abierto culo, me coloco en cuatro y comenzó a intercambiar cuevas entraba en mi culo y luego se introducía en mi vagina, una y otra vez mas y mas rápido se escuchaba como si destaparan una botella de champagne , hasta que el ya no pudo más y descargo toda su pasión y humedad dentro de mi profanado ano…..

No lo saco de allí, sus manos siguieron el baile en mi vagina y esta no tardo en desbordarse en un orgasmo descomunal como nunca antes lo había vivido….

Las contracciones que mi ano sentían le apretaban a él su flácido miembro que aun descansaba dentro de mí, eran tan apretadas y fuertes que sin demora despertaron a ese animal que tenía poco tiempo dormido, lo sentí crecer dentro mi, nada fue tan delicioso como sentir ese crecimiento….se puso duro como un hierro nuevamente.

Poco a poco lo fue sacando abrió ambas nalgas -te dejé el ano bien abierto jaja – y ahora lo introdujo fuertemente hasta lo más profundo de mi vagina, me embestía con fuerza brutal, me alaba del cabello y me nalgueaba deliciosamente me decía palabras obscenas, que fueron incrementando la lujuria tanto de el como mía…..

El orgasmo no demoro en llegar y ahora descargo toda su leche divina y caliente dentro de mi vagina  mientras yo me revolcaba con el sexto orgasmo….gritaba y mordía las sábanas pues necesitaba expulsar todas esas sensaciones en mi cuerpo.

El tiempo había transcurrido rápido y la noche casi llegaba, nos duchamos aprisa y salimos sin demora….

Me dejo en el mismo centro comercial, dándome un delicioso beso y prometiendo vernos el fin de semana…..

Me fui luego de una pequeña caminata hasta la casa donde me esperaba mi esposo intrigado por la demora, le dije que me entretuve viendo vitrinas y prepare la cena….

Al estar lista para la ducha de antes de dormir mi esposo me tomo entre sus brazos y me coloco sobre la cama y comenzó  a besarme apasionadamente, sus labios conocían cada rincón de mi cuerpo y sabían exactamente que me gustaba por eso no demoro en bajar su boca traviesa hasta mi vagina y su lengua traviesa atravesó hasta la profundidad de mi vagina donde se consiguió con un sabor extraño, pero que le alboroto su morbo y lujuria muchísimo más…..

Su lengua y sus dedos me regalaron un relajante orgasmo, y yo le regale toda mi humedad el cual el trago sediento, sabiendo que ese sabor era mezclado con algo más, que lejos de molestarlo lo alborotaba muchísimo más…..

En otro relato les contare el resto de esta candente historia….