Saltar al contenido

Me vuelvo una madre incestuosa l

Hola mi nombre es Cecilia y en este relato quiero contarles el cómo me convertí de una ama de casa común y normal a una mamá incestuosa que disfruta como loca está experiencia.

Me describiré un poco para que me conozcan, como ya dije mi nombre es Cecilia (Ceci me dicen todos), tengo 45 años, soy de tez clara, cabello castaño al hombro, mido 1.60 m y peso 65 kg, tengo buenas tetas uso brasier talla 36 c, son grandes, redondas y con pezones marrones, para mí edad considero que las tengo en su lugar pues al usar escotes me doy cuenta que a los hombres les gustan las chaparritas tetonas como yo pues no dejan de verlas, no soy delgada pero tampoco gorda digamos que gordibuena como dicen aquí en mi país a las mujeres como yo, tengo un poco de pancita pero nada exagerado pues después de tres hijos quedan secuelas, mi vagina es de labios gruesos y carnosa la uso completamente rasurada  así me gusta desde que era adolescente, la rasuro una vez por semana o el día que se que la van a usar, mi esposo me ha dicho que al ponerme licras o leggins se me marca mucho la vagina o que se mete la tela de la tanga y se me hace pata de camello aunque me ha dicho en más de una ocasión al salir a la calle que voy marcando panocha no le molesta que use este tipo de ropa, continuo, mis piernas son normales gracias a dios no tengo celulitis pues mis años de gimnasio ayudaron mucho en ello y creo que tengo piernas bonitas, deje al final lo que considero es mi mayor atractivo y no lo digo solo yo, al transcurso de este relato se darán cuenta que más de uno piensa lo mismo, mi culo, si mi culo considero que es mi mayor atractivo pues aunque soy una mujer madura considero que es lo que a los hombres más les gusta de mi, en la calle no pueden evitar voltear a verlo pues lo tengo grande, redondo, nada caído para mí edad y agreguemos que siempre uso tanga, leggins y licras pues no es nada raro ver a mi culo comiendo la tela de la ropa o marcando mi tanga, con algunos leggins puede que hasta transparentando la tela de mi hilo dental pero bueno no quiero ser presumida solo diré que a los hombres les encanta mi traserote.

Soy casada mi esposo se llama Manuel tiene 60 años, el fue mi maestro en preparatoria con tan solo 18 años logró llevarme a la cama y sin conocimiento sexual anterior a él termine embarazada, nos cansamos al año siguiente y llevamos 26 años de casados

Ya está retirado y pues entenderán que es algo complicado pues a él ya no le gusta salir, divertirse y esas cosas y pues yo una mujer madura y divertida me gusta la fiesta, pero hablaré de eso más tardes seguiré descubriendo mi entorno.

Tuvimos tres hijos Mavel la mayor tiene 26 años está casada desde hace 1 años y vive con su esposo, Irma tiene 22 años está estudiando una carrera en ingeniería en Estados Unidos lleva ya casi dos años y está más que arraigada haya solo viene de visita una vez al año y se regresa, por último mi hijo Luis tiene 18 años está estudiando el último año de prepa y es uno de los protagonistas de esta historia de insesto.
Lo describiré un poco para que lo conozcan, mide 1:80 y pesa según yo como unos 86 kg es fornido pues práctica fútbol americano, es de tez morena como su padre y cabello negro, es guapo, bueno es mi hijo que más puedo decir.

Mi aniversario de bodas se acercaba faltaba una semana así que decidí sorprender a mi esposo con algo muy especial, me compré un liguero rojo con medias y tacones altos como de teibolera, el brasier apenas tapaba la mitad de mis tetas y la tanga era tan chiquita que si no me hubiera rasurado se me verían todos los pelos de la vagina, el hilo dental solo salía por encima de mis nalgas dejándolas al descubierto para su deleite, tenía el atuendo ahora necesitaba la casa sola para poder ser la putita que me gustaba en mi aniversario.

C: oye hijo ya vez que se acerca mi aniversario y quería pedirte un favor.
L: mientras no sea dinero lo que quieras mamá.
C: no, solo quiero pedirte que ese día no estuvieras en la casa por qué quiero una cena con tu papá y bueno después, tu sabes.
L: si tranquila me imagino a lo que te refieres, no te apures le hecho una llamada a Dani que me de chance quedarme en su casa.
C: enserio hijo no te molesta.
L: para nada mamá, es su aniversario disfrútenlo.
C: gracias hijo, ay que pena que vas a pensar de mi.
L: tranquila de pena nada que soy tu hijo soy mayor de edad y te amo y si eres feliz yo lo soy además puedes contarme y decirme lo que sea yo soy una tumba.
C: conste eh y sabes que tú cuentas conmigo para lo que quieras mi amor, bueno solo será ese día ok.
L: ok ma que lo disfrutes jijiji.
C: gracias mi amor.

El día llegó y mi esposo salió  supuse que iría a comprar algún regalo para mi, yo me tomaría una ducha y me pondría mi atuendo para sorprenderlo al llegar, mi hijo estaba en su habitación y fui a decirle que tomaría una ducha dándole a entender que era hora de irse, saque mi liguero, el brassier, la tanguita, las medias y los zapatos y los dejé encima de la cama. Tome un baño, rasure mi vagina dejándola sin un solo pelito y salí a vestirme, abrí la puerta del baño y mi hijo estaba en mi habitación tenía una maleta en la mano, estaba parado frente a mi cama observando mi atuendo.

C: es lo que usaré está noche para tu papá!!!
L: perdón mami solo venía a decirte que ya me voy, esta bonito, que suerte tiene mi papá.
C: suerte?
L: si, cuando yo me case quiero una esposa como tú, así de guapa y que me sorprenda con atuendos cómo estos. Bueno ya me voy, te amo ma que te la pases bien.

Me dejó sin poder responderle solo lo ví salir de la habitación, hasta este momento jamás había recibido de mi hijo un halago así y me dejó pensando en lo que dijo.
Bueno trate de concentrarme y me dispuse a vestirme lo más putita que pude pues quería una buena cogida en mi aniversario.

Me vestí, puse perfume en todo mi cuerpo y sobre mi atuendo de puta me puse un vestido negro de una sola pieza entallado que con un solo tirón saldría fuera dejando a la disposición de mi esposo a su putita.
Me ví en el espejo antes de ponerme el vestido y me veía tan sexy, mi culote se veía increíble y de imaginar que mi esposo me usaría en unos minutos ya me estaba mojando.

Baje a la cocina ya tenía la cena lista y la mesa del comedor decorada con velas, subí a revisar la habitación estaba lista para que me cogiera toda la noche.
Mi esposo llegó y me dió un regalo que compró (una pulsera de plata) y flores, cenamos y estuvimos platicando hasta que le dije que subiría a la habitación que lo esperaba.
Subió como a las 10 min y comenzó a besarme y manosearme yo hice lo propio y al pasar mi mano por su verga estaba dormida.
Debo decir que no me sorprendió del todo pues en ocasiones anteriores ya había notado que le costaba tener una erección pero está vez me tenía tan sexy que me molestó un poco que no sucediera, me quite el vestido y quedé frente a el en liguero, me di una vuelta mostrándole mi culo.

C: está noche por ser especial te dejaré usar este agujerito.

Me separé las nalgas mostrándole mi ano solo tapado por el hilito de la tanga.
Lo ví a la cara y estaba desencajado algo preocupado, me inque y le tome su cinturón y comencé a quitárselo.

C: quieres que tú putita te mame la verga papi? 
M: si mi amor.

Baje su pantalón y su boxer pero oh decepción, su verga estaba en estado muerto ni siquiera semierecta, la tome con mi mano y comencé a moverla y nada, la metí en mi boca y me cupo toda hasta pude meter sus huevos dentro de mi boca, moví mi lengua por toda su verga y huevos y la saqué esperando que está empezará a crecer, pero nada.

M: Discúlpame Ceci no se que me pasa enserio quiero hacerlo pero no sé qué pasa.
C: Tal vez si te bailo un poquito y me ves masturbándome? 
M: Tal vez.

Lo lleve al filo de la cama y lo cente ahí, comencé a moverme, le mostré mi vagina rasurada, me puse en 4 patas viendo mi culito, volví a él gateando y busque su verga con mi lengua, le di lamidas y lamidas pero nada.

C: tal vez estás cansado y bueno podemos esperar.
M: disculpame amor.
C: vamos a la cama te parece.

Estuvimos dentro de la cama y prendió la televisión, platicamos durante unos minutos y de pronto hubo un silencio, pasó casi 1 hora voltee a verlo y estaba dormido.
Me sentí tan mal, estaba vestida para una noche de sexo, le ofrecí mi culo, le mame la verga y termino dormido.
Apague la televisión y me voltee a dormir, me sentía tan tonta.

A la mañana siguiente desperté y el ya no estaba, me levanté y fui a la cocina había una nota en la mesa.
«Amor salí al médico, regresó más tarde»
Sentía algo de tristeza y pena por no entenderlo pero pues no supe qué hacer, pasó el día entero y yo no salí a ningún lado eran como las 4 de la tarde cuando mi hijo regreso.

L: Hola, ya volví, ¿qué tal la noche? ¿Satisfecha? 
C: hola hijo, estuvo bien creo.
L: ¿pasa algo no te veo tan contenta? 
C: no hijo todo bien
L: y papá?
C: salió ya no debe tardar en llegar.
L: bueno iré a mi habitación me avisas cuando esté la cena.
C : si hijo claro 

No podía decirle la verdad y menos por qué pues son cosas de pareja, prepare la cena y espere a mi esposo para llamar a mi hijo a cenar, pasó la noche y mi hijo se fue a su habitación yo a la mía y mi esposo se quedó en la sala, más tarde subió y se metió a la cama conmigo.

M: el doctor dice que tengo impotencia por mi edad y que ahora para tener una erección me debo de apoyar de algún medicamento.
C: y me lo dices así nada más.
M: Discúlpame pero no es fácil tampoco para mí.
C: le dijiste que tomas medicamentos para el problema de tu corazón, no puedes tomar ningún medicamento por la reacción o te quieres morir.
M: quiero hacerte feliz.
C: dejemos esto hasta aquí de verdad no quiero hablar de esto simplemente vamos a dormir.

Sentía impotencia y coraje pero tampoco quería hacerlo sentir mal así que me resigne a simplemente dormir y suponer que jamás volveríamos a coger.

La semana pasó y nuestra vida rutinaria regresó, salíamos a hacer algunas cosas volviamos en la tarde cenábamos, a la  cama y a dormir y así pasaron los días, hasta el fin de semana.
Yo me sentía triste pues como mujer sentí que no estaba bien que a mí edad me resignara a ya no volver a disfrutar de una buena cogida por un buen macho y su verga, me reclamé a mi misma el haberme casado con un hombre muchos años mayor que yo.

El sábado su hermana de mi esposo lo invito a una fiesta y aunque yo no estaba de ánimos tuve que acompañarlo, salimos de casa como a las 11 de la mañana le dejé comida lista a mi hijo y le comentamos que llegaríamos en la noche.
Ya en la fiesta la verdad estaba de mal humor y mi esposo se la estaba pasando bien con su familia.

C: oye la verdad me siento algo mal me duele la cabeza será mejor que me vaya para la casa.
M: vámonos te acompaño.
C: no, tu estás pasándola bien con tu familia y tiene tiempo que no los veías que te parece si me llevo la camioneta y en la tarde le digo a Luis que venga por ti 
M: segura?
C: si, mira si te vaz conmigo haya yo estaré dormida y te vas a aburrir mejor quedate enserio no me molesta.
M: ok amor vete con cuidado me avisas cuando llegues y mandas por mi más tarde ok.

Salí de la fiesta y tome camino a casa, no se me ocurrió avisarle a Luis pues de todos modos yo llegaría a encerrarme a dormir en mi cuarto la verdad es que el dolor de cabeza fue una mentira pero no estaba de ánimos para soportar una fiesta.

45 min después ya estaba llegando a casa, el vecino había estacionado su carro en nuestra entrada y no tenía donde dejar la camioneta pero tampoco tenía intenciones de pelear con el o molestarme en ir a decirle que lo quitará, deje la camioneta unas casas antes de nuestra entrada total más tarde mi hijo iría por su padre y devia sacarla.

Entre por la puerta que da al jardín trasero pues me quedaba más cercana que la principal y para mí sorpresa está abierta, bueno no me moleste en gritarle a mi hijo para regañarlo no tenía ánimos.
Entre por la cocina, pase por la sala y no ví a mi hijo así que me imaginé que estaría en su cuarto, subí las escaleras y fui a su habitación la cual está justo al fondo del pasillo, iba a hablarle para decirle que ya había llegado cuando algo me dejó muda.

La puerta de su habitación estaba abierta  y mi hijo completamente desnudo de espaldas a mi caminaba en su cuarto.
No supe que hacer pues ver esa espalda ancha, musculosa, esas nalgas firmes y esas piernas grandes y fuertes me dejó sin palabra. No me había dado cuenta que mi hijo había crecido tanto y que se había convertido en un hombre.

Sabía que debía quitarme de ahí pues no sabía si voltearia o saldría de su cuarto, la puerta de mi habitación también estaba abierta asi que entre sin hacer ruido y dejé la puerta semiabierta para ver, por un momento pensé en hablarle y decirle que ya estaba en casa pero algo me detenía y quería seguir viendo a mi hijo.

Tras unos segundos ví que saldría de su habitación y me quite de la puerta oía sus pasos dirigirse así mi y tuve que meterme al baño de mi habitación para no ser descubierta.

Lo oí entrar y cerrar la puerta, yo esperaba en el baño sin hacer ruido, agudice mi oído y oia que abría mis cajones parece que buscaba algo.
Pasaron unos 3 min y ya no lo escuché así que decidí abrir la puerta del baño solo un poco y ver que sucedía, tenía yo la luz apagada del baño así que no podria ver hacia dentro.
Abrí solo un par de centímetros la puerta y casi me caigo de espaldas.
Mi hijo estaba sentado en la esquina de la cama, completamente desnudo, baje la mirada de sus pectorales a su abdomen y más abajo la imagen me hizo tragar saliva, su verga, bueno mejor dicho su vergota.
Tenía años que no veía desnudo a mi hijo y está primera impresion me estremeció, la tenía semierecta y recostada sobre su pierna derecha, tuve que tapar mi boca para no emitir ningun sonido.
En ese estado ya era aún más grande que la de su padre, sentía culpa por estar viendo la polla de mi hijo pero algo más fuerte que yo hacía no perder detalle, mordí mi labio inferior sin darme cuenta y chupe mis labios deleitándome con esa cosa que tenía mi hijo entre las piernas.
Un escalofrío me recorrió al sentir que mi vagina comenzaba a mojarse.
Permanecí callada y sin perder de vista a mi hijo, este estiró la mano a la cama y tomo algo que estaba ahí, tenía en las manos la tanga roja que use el día de mi aniversario.

L: que tanguitas tan chiquitas usas mamita.

Tuve que poner mis  manos nuevamente en mi boca o terminaría gritándole «que estás haciendo» 

L: apenas debe tapar tu panocha y como se te debe ver el culo metido en este hilo.

Llevo mi tanga a su nariz y la absorbió.

C: mmm que rico huele tu panocha!!!

Seguia con mi mano tapando mi boca, recordé que no había lavado esa ropa pues no la había usado para coger y al día siguiente solo me la quite y la guarde, tenía razón decía tener justo el aroma de mi vagina incrustado. 
Baje la mirada a su verga pues con la otra mano le dió un par de golpecitos cómo cachetadas y ese animal despertó. Su mano cubría solo la mitad de su polla y comenzó a bajar su piel, ante mis ojos apareció la cabeza de su verga, grande, gorda, como un hongo de tonalidad obscura, tuve que apretar las piernas sentía que mis fluidos iban a escapar de mi vagina y me podían hacer gemir.

Mi hijo comenzó a masturbarse, subía y bajaba su mano por toda su verga, la tomaba de la base y la dejaba completamente parada ante mis ojos, era un misil, calcule que le media unos 20 cm quedándome talvez corta en mi pronóstico y aunque me tenía sorprendida lo que más me tenía asombrada era lo gorda que la tenía, toda mujer sabe y no me dejara mentir que lo que más nos produce placer es lo gordo de una verga.
Salí del trance cuando mi hijo se dejó caer acostándose en la cama con sus pies colgando por la orilla de esta, su vista estaba en el techo y eso me dió una idea, abrí un poco más la puerta del baño quería ver el espectáculo aún mejor,mi hijo estaba masturbando ese monstruo mientras tenía mi tanga en su nariz.

L: siéntate mami, sientate en ella, claro que te cabe toda en ese culote.

Estaba imaginado que me la metía en el culo? Todo rastro de enojo o molestia por la situación desapareció pues al escuchar esas palabras mi mente me imagino solo con esa tanguita puesta sentada sobre la vergota de mi hijo metida en mi culito, no podía más mi vagina estaba empapada y mi boca quería gritar de placer.

No sé cuánto tiempo había pasado pero estaba segura que ese espectáculo ya había durado al menos más del tiempo que mi esposo podría durar cogiendome, tomo mi tanga y la enredo en su verga, esto solo hizo ver qué su verga era enorme pues el pequeño hilo no la cubria nada.

L: ohhh mami quieres leche, quieres leche de macho?

Decía esto mientras tenía sus ojos cerrados y sus manos masturbaban su verga con mi tanga enrredada en ella, quería gritarle y decirle siiiiii, siiii hijo quiere leche de macho. Mi mano entro dentro de mis leggins y descubrí mi tanga empapada, tenía una mano en mi boca y la otra en mi panocha, tuve que meter dos dedos dentro de ella y buscar mi clítoris, me estaba masturbando junto con mi hijo, sentía que algo estaba mal pero no podía parar o no quería parar.

Me corrí en mis dedos y tuve que apretar los dientes o sería descubierta por mi hijo, apenas me repuse de mi corrida volví a dirigir mis ojos a mi hijo, aún no se corria, tenía buen aguante, pasaron otros minutos y lo inevitable vino. 
El primer lechazo de mi hijo era un mar de semen, blanco, espeso y en una cantidad increíble, jamás había visto o podido imaginar que una verga podía venirse de esa manera, el segundo fui igual que el primero, soltó su verga ya empapada en su semen y la dejo caer sobre su vientre y está siguió convulsionando, 1, 2, 3 disparos más era increíble ver toda ese leche, por fin mi hijo se incorporó quedando sentado nuevamente en la cama y tuve que cerrar un poco la puerta.

L: vaz a quedar preñada con tanta leche mamá.

Mi hijo fantasea con preñarme, mi cara de sorpresa se transformó en una sonrisa pícara y mi imaginación voló, me ví acostada ahi a su lado, con las patas abiertas y todo ese semen inundando mi vagina buscando preñarme.

Se puso de pie aún con la verga parada y mi tanga enrredada en ella, todo ese semen la había salpicado y estaba empapada en ella, se la quito de la verga y la tomo con sus dedos, fue a mi buro y tomo papel higiénico, se limpio el semen que tenía en la verga, las piernas, el abdomen y después limpio mi tanguita, con una toalla que estaba en el suelo la seco y ya cuando vio que era mínimo lo que tenía la doblo y la metió de nuevo a uno de mis cajones revolviendo la ropa que había en el, supongo que para que yo no me de cuenta revuelve las cosas y así daría tiempo a qué se seque y no descubra su fechoría.

Yo seguía en silencio pues el aún estaba en mi habitación, fue a la cama y palpo si no estaba mojada, con la toalla limpio algún rastro de semen en el piso, su verga estaba en estado de relajación y aún así se veía morsillona, perdió un poco de firmeza pero aún así se veía increíblemente gorda y con cada paso o movimento que hacía se balanceaba como el badajo de una campana.

Salió de la habitación y yo me quedé aún en silencio, justo cuando cerró la puerta mi mente parece que desperto, que había pasado?
Mi hijo me desea.
Quiere penetrar mi culo.
Quiere correrse en mi vagina.
Quiere preñarme!!!

Lleve mi mano a mi vagina, estaba empapada, sudorosa, me había corrido viendo a mi hijo masturbarse con mi tanga.
Cerré los ojos recordando ese trozo de carne que mi hijo tiene entre las piernas.

C: que rica vergota, grande, gorda, cabezona y cuánta leche le sale.

Lleve mis manos nuevamente a mi boca, acabada de decir eso, no podía creerlo estaba emocionada, feliz y me sorprendió por qué no debía ser así era mi hijo, pero no podía evitarlo estaba tan cachonda que sin darme cuenta mi mano nuevamente estaba masturbando mi vagina.
Sonreí para mí y me quedé en el baño otros minutos en lo que me recuperaba de mi nuevo orgasmo.

Estas últimas semanas estaba enojada por qué mi esposo no me cogía, no podía gritarle que necesitaba una buena verga para que me use por no hacerlo sentir mal y sin planearlo descubrí que en mi propia casa hay otra verga, una que parece del mejor actor porno que pueda imaginar y lo que me tiene tan emocionada es que descubrir que esa verga quiere estar dentro de mi, dentro de mi culo, de mi vagina, llenarme de leche, preñarme, mi mente era un mar de sentimientos encontrados pues la vida me acababa de dar una buena sacudida, pensé que mi vida sexual había terminado y ahora resulta que puede haber una solución, mi hijo.