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Me vuelvo una madre incestuosa ll

Tarde unos minutos en reaccionar, tenía que salir, abrí un poco la puerta y busque señales de mi hijo, estaba en su habitación, baje las escaleras con total silencio hasta llegar a la puerta principal la abrí lo más rápido que pude y volví a cerrarla haciendo el mayor ruido posible.

C: Hola, Luis hijo regrese!!!

Estaba subiendo las escaleras cuando apareció.

L: Hola ma; que paso y mi papá?
C: se quedó en la fiesta, yo me sentí aburrida y le dije que más tarde tu me harías el favor de ir por el.
L: te aburrieron las tías jajaja.
C: calla que tú padre no se entere jajaja. 
L: a qué hora quieres que vaya por el?
C: como a las 9 está bien, deje la camioneta casi en la esquina es que no había lugar el vecino ocupo la entrada.
L: quiere que vaya a decirle que mueva su auto?
C: no hijo la dejé bien estacionada.
L: bueno voy a seguir jugando al play, faltan unas horas para ir por mi padre.
C: yo voy a tomar un baño y a dormir una siesta.

Se fua a su habitación, debía sentirme talvez molesta o devia haberle reclamado el espectáculo que ví por ser su madre pero mis sentimientos eran todo lo contrario el verlo y hablar con el, hacerme sonreír me encantaba. Camine a mi habitación y cerré la puerta, me sorprendí, aquella tristeza, ese coraje, el dolor de cabeza que había sentido desde aquel decepcionante día de mi aniversario había desaparecido.

Estaba feliz, me sentía deseada, excitada, por dios!! Me había encantado saber que mi hijo me quería coger, que quería hacerme su putita.
Me senté en la cama y recordé nuevamente el espectáculo que ví, cerré los ojos y recordé a mi hijo desnudo, la imagen de su verga volvió a aparecer en mi mente.

C: qué gorda está hijo, uy qué pitote tienes, quieres metermela toda, si mi amor vente dentro de mami, quiero leche de macho, uyy que rico!!!

Otro orgasmo inundó mi vagina ya estaba acostada masturbándome aún con la ropa puesta, llevaba 3 orgasmos desde que llegué a casa, no sentí culpa al contrario me sentía muy excitada seguía jugando con mi vagina llena de mis jugos, seguía imaginando la vergota de mi hijo, me imaginaba mamandole ese trozo de carne, sentir toda esa leche que pueda llenar mi boquita, me imaginaba que se sentiría que esa tranca fuera entrando en mi vagina y me estremecía solo de imaginar el esfuerzo que debía hacer para poder aguantar ese monstruo en mi culito, estaba imaginando todo eso cuando mi hijo llamó a la puerta.

L: Ma, mamá.
C: voy, dame un minuto.

Tuve que reponerme, subirme el leggins que traía en las rodillas y abrir la puerta.

L: voy a salir por algo de comer, no quería molestarte pensé que ya estabas dormida.
C: está bien hijo no te apures, es que me estaba preparando para tomar apenas el baño, ve yo no tengo hambre aquí te espero.
L: ok regreso en un ratito.

Entre al baño y me dispuse a tomar una ducha, quedé completamente desnuda frente al espejo, toque mis tetas, las apreté, con un gesto di aprobación de que aún estaban buenas para mí edad, grandes, nada caídas, pellizque mis pezones y me estremecí, aún estaba cachonda.
Baje a mi  ombligo y mi vientre, nada mal para una señora de mi edad, dije para mi, puse mi  mano un poco más abajo.

C: Luis quiere regresar dentro de ti!!!

Dije esto con mi mano en mi vagina, toque mis labios y manosee mi clítoris, estaba aún muy mojada, sonreí pues era signo de que todo esto le encantaba a mi vagina aún más que a mí.

C: te imaginas llena con toda esa leche que eyacula?

Me rei, estaba hablandole a mi panocha, como si esperara una respuesta de afirmación o que me dijera «si, si quiero leche».
Me di la vuelta aún viendo al espejo, tengo buen culo y me di un par de nalgadas en cada cachete, se movieron? Si, pero nada fuera de lo normal.

C: ya quisieran muchas jovencitas tener este culazo.

Abrí mis nalgas y apareció mi culito, rosadito, apretado (debo decir que mi marido no lo usaba muy seguido).
En estos últimos años acaso recordé una o dos veces que lo uso y bueno a pesar de no tener una herramienta como la de mi hijo sus 16 cm y su grosor normal me bastaban pues le costaba entrar en mi hoyito, dice que lo tengo muy apretado y chiquito.

C: tu si vaz a sufrir si dejamos que Luis te meta toda esa vergota verdad?

Ahora le hablaba a mi anito, me rei al sentirme tan fuera de mi, sentía que no era yo la que estaba en esta situación, cerré los ojos imaginado despertar pero al abrirlos solo fue aún mayor mi alegría, era real y lo estaba viviendo en estos instantes.

Chupe uno de mis dedos, le puse saliva y lo lleve a mi anito, empuje despacio y fui metiendo poco a poco ese falo que imaginaba era una verga, apreté las piernas meti todo mi dedo dentro de mi culo.

C: rompe el culito de mami, así, así, vaciate todo lo que quieras dentro de el, no lo saques no lo saques.

Me imaginaba a mi hijo tras de mi sosteniendome por la cintura mientras me entierra su vergota en la colita. Cai sentada en el WC agitada y con la vagina mas mojada que nunca en mi vida.

Me metí a la ducha, me urguia un baño para calmar está calentura que sentía.
Salí envuelta en mi bata y me dispuse a vestirme, una idea vino a mi mente, busqué en mi cajón de ropa interior aquella tanguita roja que mi hijo había usado para masturbarse.
La encontré casi en el fondo del cajón, estaba si no mojada aún húmeda, la tome y por instinto la lleve a mi nariz, tenía esa humedad del semen que hace unos minutos mi hijo le derramó, mi nariz se impregnó de ese olor a semen a macho a mi hijo, ya estaba otra vez mojada, me mire al espejo pues como en automático tome la tanga y me la fui poniendo, ese sentimiento de morbosidad que sentí al verme semidesnuda solo con esa diminuta tanga de hilo puesta me causó aún más excitación y peor aún sentir que estaba llena de semen de mi hijo fue una sensación increíble.

Mi hijo no está y se supone que yo tomaría un baño y dormiría, en un rato más va a ir por su padre y va a tener que entrar por las llaves de la camioneta. Todo esto pasaba por mi mente mientras caminaba solo en tanga por mi habitación.

C: ¿y las llaves de la camioneta? ¿Se las di?

Busqué las llaves y las encontré en mi bolso.
¿Puedo tomar una siesta en tanga? Está idea rondaba mi cabeza.
Estoy en mi habitación y es normal andar en ropa interior pensé, ya si mi hijo entra buscando las llaves y ve a su mamá dormida en tanga pues es una casualidad.
Mi sonrisa reflejaba mi lujuria y excitación por lo que estaba pensando.
Me senté en la cama aún vestida solo en tanga, varias preguntas me hicieron tomarme 5 min antes de continuar.
¿Estás segura Cecilia de hacer esto?
Es mi hijo!!!
Y si lo que ví solo fue cosa de un momento?
¿De verdad mi hijo querrá cogerme? 
Y si estoy cometiendo un error?

Estas y más preguntas robaban mi tranquilidad pues estaba pensando en mostrarme a mi hijo semidesnuda, tal vez él en algún momento ya me había visto en ropa interior, talvez en tanga o hasta desnuda pues si hasta hoy descubrí que se masturba con mis tangas y no me había dado cuenta o lo había descubierto no creo que no haya buscado la forma de espiarme.
Tal Vez aquellos abrazos dónde me apretaba hacia él eran para sentir mis tetas, aquellos juegos donde se pegaba a mi eran para sentir mis nalgas, trataba de recordar si en algún momento lo ví mirándome.
El día que salía al supermercado y se ofreció a llevarme!!! Cuando regrese mi esposo me dijo que iba marcando panocha que si no me había dado cuenta, talvez por eso mi hijo fue conmigo para ir viendo mi vagina.
Deje de pensar cuando un golpe en la puerta me hizo dar un brinco del susto.

L: ya volví mamá!!!
C: ok amor.

Lo que ví no lo imaginé, ví a mi hijo desnudo masturbando su vergota con mi tanga, diciendo que quiere cogerme, no lo imaginé me dije nuevamente a mi.

C: yo creo que lo primero es estar segura que le gustó a mi hijo, que le gusta mi cuerpo, que me decea y ya se que haré.

Me levanté de la cama y busqué una playera que utilizo para dormir, un poco amplia que me llega al muslo, sería muy exagerado dormir solo en tanga cuando nunca lo he hecho y menos esperando a que mi hijo entre a verme.
Quite solo una frazada delgada que tengo sobre la cama y me acosté boca a bajo, cubrí solo parte de mi espalda y mi cabeza metida entre dos almohadas, dejando expuesto totalmente mi culo, solo adornado por la fina tela del hilo de mi tanga, me sentí tan puta en esa posición, con la idea de mostrarme a mi hijo, me repetía que él me deseaba,ya lo sabía pero para que yo estuviera convencida que me dejaría coger por el que, que podía convertirme en su puta debía estar más que segura, tenia que olvidar todas mis dudas o preguntas.

Me levanté y tomé mi celular, debía como dije tener la prueba fehaciente de que lo que estaba por hacer era la comprobación de que mi hijo quería meterme su verga. Lo acomode en mi buro con la cámara grabando hacia mi cama, lo cubrí con un poco de ropa y cosas como mis cremas y un pañuelo para evitar que mi hijo se diera cuenta que estaba ahí grabando mi fechoría.

Grabé unos minutos conmigo acostada ahí boca abajo mostrando el trasero, me levanté tomé el celular y reproduje el video, se veía genial mi pose dormida se veía natural, ajuste la cámara para la luz y el enfoque, ví el reloj en una hora más debía fingir estar dormida pues mi hijo podría entrar en cualquier momento por las llaves para ir por su padre. Todo estaba listo, la habitación con luz, la puerta la dejé abierta solo un par de centímetros así no tocaría para despertarme, mi celular escondido grabando y mi culo entangado.
Tome mi posición, cubrí solo parte de mi espalda como dije antes y busque que mi culo quedara al aire, acomode mi hilo dental, lo subí hasta mis caderas buscando que se viera aún más grande, metí un poco una pierna bajo la frazada eso le daría realismo a mi actuación que dormía, me quedé quieta con el corazón latiendo a mil por hora, respire y me tranquilice no quería echarlo a perder, últimos ajustes pare el culo solo un poco para que se viera también un poco del triangulito que cubría mi vagina, imaginarme en esa posición, vistiendo la tanga que minutos antes mi hijo lleno de semen, debía darse cuenta que era la misma tanga, qué me la puse húmeda de su semen, imaginando todo esto me estaba mojando nuevamente cuando escuché ruidos, debía estar dormida.

L: ma, tienes las llaves de la camioneta?

Escuché su grito desde el pasillo, pero no contesté, mi plan era otro.
Escuché sus pasos y la puerta abriéndose.

L: mami!!! No mames…

Había entrado, no escuché más, agudice mi oído pero no sé oía nada, no podía moverme, ni abrir los ojos, unos segundos y sentí que caminaba pero hacia afuera.
Vaya decepción, todo se había ido al carajo, yo estaba equivocada, tal vez lo que ví fue sólo producto de una vez, tal vez mi hijo se estaba masturbando vio un vídeo donde un hombre se masturba con la tanga de su mamá y quiso probarlo y no le gusto. No se por que está idea fue la primera en mi mente pero me sentía decepcionada, estaba a punto de levantarme cuando volví a escuchar sus pasos y la puerta de mi habitación se escuchó un poco.
¿Había regresado? Me quedé quieta intenté abrir los ojos un poco pero solo pude ver hacia el lado donde estaba mi celular escondido no pude ver más, permanecí quieta sin moverme, el reflejo de una luz me hizo abrir los ojos pero solo fue un destello.

L: idiota, idiota!!!

Escuché que mi hijo dijo eso de una manera muy bajita, eso me dió a saber que seguía ahí tras de mí, un vuelco en mi corazón mi hijo estaba parado tras de mí, viéndome el culo, estaba viendo el culo de su madre, no sabía que hacía pero lo descubriría más tarde en mi vídeo.

Pasaron unos 5 minutos.

L: ma, mami, mamita…

Me decía mi hijo aún en palabras con bajo volumen.
Seguí inmóvil no quería echarlo a perder, aquella frustración de hace unos instantes por pensar que mi hijo se había ido por qué no le gustó el espectáculo se transformó en puro morbo, en excitación, me sentía tan zorrita ahí tirada mostrando el culo, grabando lo que hacía mi bebé.
Lo oí alejarse y salir cerrando la puerta.

L: Mamá voy a ir por papá, ¿ tienes las llaves de la camioneta? MAMA!!! 

Estaba gritando desde el pasillo, me recompuse y sonreí, él también sabía jugar y muy bien jugado.
Me senté en la cama, cubrí con la frazada mis piernas dando por terminado el espectáculo.

C: pasa hijo.
L: ¿Tienes las llaves de la camioneta?
C: si amor, están en mi bolsa, pásamela.
L: te estuve hablando pero creo que estabas dormida.
C: me dolía la cabeza y tome una siesta después del baño discúlpame mi amor.
L: voy a ir por papá, ¿quieres venir?
C: no hijo ve tu.
L: regreso en una hora ok.
C: con cuidado amor, maneja despacio.
L: Claro mami jajaja.
C: En serio Luis maneja despacio.
L: ok está bien, regreso.

Solo cerrar la puerta, estire la mano y tome mi celular, era momento de comprobar que había pasado?
Ahí estaba yo acostada mostrando el culote que tengo, le adelante hasta donde mi hijo aparece en escena, se ve abrir la puerta y me llama, su cara de sorpresa lo dice todo sus ojos no pueden dejar de mirar al culo de su madre, solo unos segundos, se busca en las bolsas del pantalón algo pero se sorprende de no encontrarlo, sale despacio, aquí fue donde sentí que a él no le había gustado, vaya sorpresa, regresa esta vez trae algo en la mano, su celular, se acerca a la cama, toma su celular y flash, la luz que ví o el destello era por qué me estaba tomando fotos!!!

Estoy sin créer, me tiene ahí acostada frente a él, semidesnuda, mostrando mi culo con la tanga que uso para masturbarse, debe ser una postal increíble pues veo que lleva su mano a su verga, por encima del pantalón, se está tocando por verme el culo.
Más fotos de costado, unas de primer plano, tan cerca que solo debe caber en la imagen una de mis nalgas, acerca su cara a mi culo, lo huele, absorbe mi aroma, se percata que este dormida pues me llama y no respondo.
Muerdo mis labios, mi hijo acaba de sacarse la verga, que trozo de carne tan rico, se ve paradisima, baja la piel de su prepucio y veo como aparece su cabeza, se acerca a mi culo casi lo toca con su verga, se masturba un poco sin quitarme la vista de encima, un par de fotos más ahora dónde su verga aparezca en las fotos casi sobre mi culo, lo que daría por ver esas fotos, algo lo hace retroceder, se queda pensando y lleva sus manos a su boca como intentando no gritar.
Me observa creo que no se había percatado que tanga estaba usando hasta este momento pues casi brinca de la emoción, sus manos guardan su tronco y me toma una última foto.
Sale de la habitación y termino el vídeo pues caigo rendida a la cama con mi mano masturbando mi mojada pepa, me masturbo tan rico, pongo de nuevo el vídeo, que imágen ver la vergota de mi hijo casi tocarme, que rico me estoy mojando no puedo parar, otro orgasmo termina dejándome más que satisfecha, este día me he masturbado más que en el último año.

C: Mi hijo me desea. Quiere cogerme, que rica verga tiene, que rico se siente ser deseada.

La siguiente frase era la respuesta al vídeo que acababa de grabar.

C :Me quiero convertir en la puta de mi hijo!!!

Tardaron en llegar un par de horas así que baje a preparar algo de cenar y volví a mi cama, mi esposo llegó solo a dormir pues en mi ausencia en la fiesta se tomó algunos tragos y para que no lo descubriera ya que no debe beber, solo llegó saludo y a la cama a dormir, mi hijo solo entro a darme las llaves de la camioneta me dió un beso en la mejilla y se encerró en su cuarto.

Desperté hasta el otro día, esa mañana no podía dejar de pensar en todo lo que había pasado el día anterior, descubrí que tengo un macho en la casa que quiere meterme un trozo de carne más que bueno. Comprobé que lo éxito, que su madre le parece de lo más rica, ayer le mostré mi culo.

C: y si hoy le muestro mi vagina?

Mi esposo seguía acostado durmiendo así que no me escucho, tenía que idear un plan pues ya había decidido ser la puta de mi hijo pero tampoco voy a ir a su cuarto desnuda y que me coja, lo pensé pero creo que eso es arriesgado, puede asustarlo o simplemente negarse por su padre, así que tendría que seducirlo.
Ya estaba en el camino pues mostrarme mi culo ayer debió ser también un aporte para que el siga deseando cogerme y si antes ya lo deseaba sin yo mostrar intencionalmente mi cuerpo ante él, debía ser solo cuestión de tiempo y algunas acciones de mi parte para poder estar rebotando en esa verga.

Baje a la cocina y lo encontré a él desayunando pues me dijo que saldría con sus amigos, tenía que actuar rápido o se iría y tal vez no regresaría hasta muy noche.
Yo aún estaba en bata de baño, subí las escaleras ideando que hacer, entre al cuarto mi esposo aún dormía, busque en mi ropa que ponerme para bajar nuevamente con mi hijo.
Encontré un leggins color beige liso  que tenía tiempo sin ponerme pues mi esposo me dijo la última vez que lo usé que se me metía en todo el culo y hasta se me llegaba a transparentar y se me veía la tanga, pero está vez no quería mostrarle mi culo, sino mi vagina, así que me quite la playera que use ayer para dormir, quedé solo en tanga y decidí que lo usaría sin ella.
Me quedaba justo a la medida, la tela era bastante delgada así que se llegaba a transparentar un poco, busqué un brassier y una blusa que me cubriera al menos hasta las nalgas así si el plan se venía abajo simplemente estaría cubierta y nada pasaría.
Fui al espejo del baño tome la blusa Y le hice un nudo en la parte de abajo dejando al descubierto mi ombligo, me di la vuelta y toda la tela se metía en mis nalgas, se dibujaban perfectas, ahora el toque final, me ajuste el leggins lo mejor que pude por la parte frontal, metí la tela en mi vagina para que dibujara mis labios vaginales, los tengo bastante gordos y como le uso rasurada se me marcaba una panocha de antología.
Una última vista al espejo, que puta me veía, salí despacio a la habitación y me cerciore que mi esposo siguiera dormido, baje a la cocina aún mi hijo estaba ahí.

Pase a un lado suyo y note su mirada en mi culo, no quise decir nada, disfruta el espectáculo mi amor.

L: ma, ya me voy este, tengo que ir con unos amigos y bueno tu sabes.
C: si si  ya se, quieres dinero?
L: si ma porfa.
C: Oye antes de irte me ayudas con algo?
L: claro ma dime.
C: en el cuarto de lavado hay unas cajas que voy a  bajar, tienen ropa vieja que voy regalar y me ayudas a bajarlas.
L: si ma, vamos por qué ya casi me voy.

Camine delante suyo, moviendo mi culo lo más que podía, sentí que caminaba en cámara lenta rumbo al cuarto de lavado y que mi hijo debía estar con su mirada en mi trasero.

C: mira son esas hijo, pero supongo que están muy sucias y bueno tu vas a salir, si querés solo ayúdame a detener el banquito para bajarlas.
L: a ok ma, no están pesadas?
C: Espero que no.

El banquito tenía tres escalones así que comencé a subir.

C: detenlo hijo no me vaya a caer.

Volte a ver a mi hijo justo cuando llegue al último escalón, sus ojos se perdieron en mi vagina, al ser alto y yo bajita mi concha quedó justo en su cara, yo junte las piernas y me estiré por la primera caja, estaba muy excitada y solo esperaba que mi vagina soportará sin soltar jugos o terminaría mojando el leggins.

C: agarra la primera hijo.
L: Suéltala ya la tengo.

Baje 2 más y cada vez que le daba una caja él regresaba a su posición, dónde tenía mi vagina a la vista.
Sujeté mi leggins de ambos lados por mi cadera y tiré de él hacia arriba simulando que se me había bajado y necesitaba acomodarlo.
El no perdía detalle debía haber visto como mi vagina se dibujaba aún más.

C: estás dos últimas no las alcanzo hijo, me voy a estirar más, por qué no me agarras de las piernas no me vaya a caer.
L: ok mami.

Me abrazó las piernas y me estiraba simulando no alcanzar las cajas. Con una mano tome su cabeza y la empuje hacia mi vagina que debía estar en la posición de su nariz.

C: ya casi hijo ya casi la alcanzó.

De pronto deje de sentir el banquito en mis pies, mi hijo me estaba cargando literal en peso, era ahora o nunca, con un empujón simulando impulsarme por la caja, tome la cabeza de mi hijo y la empuje hacia mi vagina.
Su cara, su nariz, su boca estaban en contacto con mi vagina, sentí su respiración, sentí que me daría una mordida pues su boca quedó justo en mi panocha.

C: no la alcanzó hijo, súbeme un poco más.

El no contestó, me elevó un poco más y cuando me bajo sentí su nariz y su boca recorriendo mi vagina.

C: ya solo falta una hijo, me cargas de nuevo es que tampoco la alcanzó.

Comí autómata me abrazo las piernas y me levanto para alcanzar, está vez sin tener que poner mi mano en su cabeza, sentí como metía su cara entre mis piernas.
Mi plan había funcionado, mi hijo estaba encantado con mi panocha, tarde unos segundos en tomar la caja y lo deje deleitándose con mi olor, sentía que movía su cara, tal vez se imaginaba mamando la vagina por dónde nació.

C:Súbeme un poco más hijo.

No necesito más órdenes, me subió y bajó una segunda vez deleitándose con la vagina de mami.
Por fin tomé la caja y él me puso en el banquito.

L: es la última verdad, me voy mami ya se me hizo tarde.
C: ok hijo, gracias por ayudarme eres un sol.
L: cuando quieras mami sabes que me encanta ayudarte. Me voy!!!

Y salió casi corriendo, me imagino que si yo bajaba del banco notaría tal vez su excitación, si su verga estaba tan caliente como mi vagina sería imposible esconderlo.

Mire en mi entrepierna, tenía una manchita húmeda, me encantó, sonreí pensando en si sería saliva de mi hijo o mis jugos o ambos jajaja.

Desate mi blusa y la acomode como la madre recatada que me imaginan y listo aquí nadie sabría que pasó.
Salí a la cocina a esperar a mi marido.
Qué pensaría si le digo.

C: tengo la vagina mojada por culpa de Luis.