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Me vuelvo una madre incestuosa VIII

Mi hijo dejó caer sobre mí todo su peso y quedamos acostados en el sillón, jadeando y ahogando los gemidos que me producía sentir aún su verga en mi culo, seguía metiendo y sacando su vergota en el culito de su mami, no se le bajó la erección para nada y su anterior corrida facilitaba ahora las embestidas, su verga salía casi en su totalidad de mi recto solo dejaba la cabeza dentro y esto evitaba que su semen escapara, me sentía tan puta de solo pensar que mi hijo estaba rompiendo mi culo con su padre en casa.

C: tu padre puede bajar en cualquier momento.
L: solo un minuto mami, ya casi me corro otra vez.

Tuve que tomar un cojín del sillón y morderlo para evitar gemir y gritar y que mi marido me escuchará.
Por un momento en la sala sólo se escuchó el chapoteo de nuestros jugos mezclados y el golpeteo de mis nalgas contra el cuerpo de mi hijo.

C: mi amor ya, ya, por favor ya.

Mis palabras eran un susurro apenas y voltee a ver a mi hijo, tenía la mirada perdida disfrutando del culito de su madre, si por el fuera no pararía nunca pensé.

C: Luis, hijo, termina ya hijo, me escuchas.

Su pecho tocó mi espalda y si ya tenía su peso sobre mi esta vez me estaba ahogando pues cayó completamente inerte sobre mi, sus manos taparon mi boca y una nueva descarga de semen inundaba mi culo.
Mis gemidos eran tapados con sus manos y su verga convulsionaba nuevamente dentro de mi recto, está vez sentí cada espasmo cada salida de semen, sentí como recorría su verga mi culo y lo ordeñaba.
Un par de segundos después me desmonto, su vergota salió de mi culo ya algo morcillona pero igual de gorda y llena de jugos. Yo tuve que apretar mi culo para evitar que su semen se saliera y ocasionar un desastre en el sillon.

De pie frente a mi quedo mi hijo nos miramos a los ojos y una sonrisa perversa se dibujó en nuestras caras.

L: no le vas a agradecer?

Tome su verga con mis manos y le di un beso en la cabeza empapada y gorda.

C: haces muy feliz a mamá.

Le dije esto dándole otro beso a su verga y él entendió que no se lo decía directamente a él.

L: Mejor lleva el vaso con agua que quiere tu esposo antes que baje por él.

Me puse de pie y me recompuse la playera y la tanga que tenía a un lado.

C: aquí no ha pasado nada.
L: buenas noches mami.

Me dio un beso en la mejilla y subió las escaleras a su habitación yo me quedé en la sala revisando no dejar ninguna huella de lo que acababa de suceder, fui a la cocina por el vaso de agua y subí las escaleras rumbo a mi habitación, antes de entrar tome  un respiro y abrí la puerta.
Mi esposo estaba completamente dormido, puse el agua en el buró y me metí a la cama a su lado, quedé ahí pensando en que tenía dos corridas de mi hijo en mi ano y voltee a ver a mi esposo que dormía plácidamente.
La sensación de sentir mi culo lleno del semen de mi hijo me mantuvo con una sonrisa toda la noche, quería que se quedará dentro de mí su leche y así dormí al lado de mi esposo.

Apenas amaneció tomé un baño y me dispuse a bajar a la cocina a preparar el desayuno, mi esposo seguía aún dormido.
Me puse un camisón color rosa que me queda muy pegado, sin brassier para transparentar mis tetas y solo una tanguita color rosa a juego,  me vi al espejo, el camisón dejaba ver mi tanga y todo mi culo casi al natural, ya antes anduve así por casa pero nunca con mi hijo como espectador, así que manos a la obra pensé.

Baje a la cocina y prepare el desayuno mi hijo fue el primero en bajar y apenas verme me dio un morreo en toda regla, me beso la boca metiendo su lengua y jugando con la mía, sus manos me manosearon las tetas, mi vagina, mi culo,traía puesto solo un shorts deportivo y su verga estaba más que parada así que mis manos la tocaron por sobre la tela, estaba, grande y gorda, yo estaba más que prendida con el repaso que me estaba dando mi hijo, cuando escuchamos la puerta de mi habitación y tuvimos que separarnos.

C: te sirvo el desayuno?

Mi hijo me lanzo una mirada cómplice y con un ademán me dio su aprobación, ahora me tocaba a mí jugar como el lo hizo el día anterior.

M: buenos días familia!

Contestamos mi hijo y yo al unísono al escuchar a su padre entrar a la cocina.

C y L: buenos días!!!

El espectáculo dejo de pie en la puerta a mi esposo, mi hijo sentado a la mesa y yo frente a el en un atuendo más que provocador, se estaba deleitando mientras desayunaba con el culo de su madre, me movía por la cocina y mi hijo seguía mis movimientos con la mirada.

C: te sirvo el desayuno mi amor?
M: si claro!

Mi esposo camino hacia la mesa y tomó asiento, su mirada estaba puesta en mi hijo que no dejaba de ver mi culo.

M: está rico?

Pregunto mi esposo y no supe si me decía a mí o a nuestro hijo.

L: muy rico!

Contestó mi hijo.
Y un silencio durante unos segundos hasta que yo me gire y quedé de frente a ellos.

C: que bueno que les gustó el desayuno.

Los dos voltearon a verme, mis tetas se transparentaban y mis pezones erectos delataban lo caliente que estaba, el triangulito de mi tanga apenas y tapaba mi conchita y los ojos de mi hijo no perdían detalle de mi.
Mi esposo me dio un repaso con la mirada y fue el primero en hablar.

M: Está muy rico amor, gracias.

Me acerqué a mi hijo y le pedí su opinión sobre el desayuno el cual halago a más no poder y yo en señal de agradecimiento lo tome de la cara y lo abrace restregando su rostro sobre mis tetas.

Su mano se posó en una de mis nalgas pero como quedó bajo la vista de la mesa mi esposo ni enterado que nuestro hijo me estaba tocando el culo.

M: tengo que hacer unas cosas así que terminen de desayunar yo tengo que irme.

Mi esposo subió las escaleras a la habitación y bajó con algunos papeles y cosas que no supe que eran y me dio un beso de despedida.

Apenas lo oímos salir de la puerta mi hijo se puso de pie frente a la mesa y sacó su vergota, está callo encima de uno de los platos que estaban ahí.

L: mira como me pusiste mamita! 
C: que rico se ve ese trozo de carne, ¿me lo puedo comer?
L: es tu desayuno, ven por él.

Mi hijo se sentó y su verga quedó como un misil, parado y grueso listo para ser usado.
Yo me puse de rodillas frente a él y comencé a mamar su verga con desesperación.
Un par de minutos habían pasado cuando la puerta de la entrada se abrió de golpe y mi esposo entró
 en la casa.
Mi hijo me empujó bajo la mesa con su verga metida en la garganta y me cubrió con el mantel.

M: Cecilia dónde quedaron las llaves de la camioneta?

La voz de mi esposo avanzando de la entrada hacia la cocina me hizo sacar la verga de mi hijo de la boca y quedarme quieta bajo la mesa.

M: ¿Dónde está tu mamá?
L: creo que subió a su habitación.

La escena era una copia de una película porno, mi esposo de pie frente a mi hijo preguntando por su madre mientras está, escondida bajo la mesa le hace una mamada.
A pesar del miedo por la situación mi lujuria pudo más y me hundí de nuevo la verga de mi hijo dentro de mi boca, este dio un pequeño salto al sentir que me tragaba su pito nuevamente frente a su padre.

M: ¿Sabes dónde están las llaves de la camioneta?
L: creo que están en la sala.

Mi esposo caminó hacia la sala mientras mi hijo levantó un poco el mantel de la mesa para ver la cara de su madre y su verga metida en mi boca.
Nuestras miradas se juntaron y mi mamada se hacía más profunda hasta que pude meter toda su verga en mi boca.

Escuché los pasos de mi esposo de regreso a la cocina así que mi hijo me empujó de nuevo hacia abajo de la mesa y quedé con su verga en la boca sin movernos.

M:ya las encontré, bueno hijo me voy le dices a tu madre que regresó en la tarde.
L: ok papá.
M: por cierto, notaste a tu madre en la mañana?
L: a qué te refieres!!!

Mi esposo quería saber si mi hijo me había visto toda la mañana el culo, la panocha y las tetas, quería saber algo tan obvio.

M: tuviste que darte cuenta que tú mamá estaba con una diminuta tanga bajo el camisón que traía no te hagas jajaja.

Una risa!!! Mi esposo se lo tomaba con humor? Yo no podía más que tragar y tragar la vergota de mi hijo con mucho cuidado para no hacer ruido, no me movía solo abría la boca para que mi hijo mantuviera su pitote en mi garganta.

L: bueno, obvio que me di cuenta, pero lo hice sin querer ella estaba así cuando yo bajé y…
M: tranquilo, tranquilo hijo no estás en problemas solo quiero que lo tomes con calma, tu madre sabes que viste así por casa y yo hablé con ella que estás creciendo y bueno quiero que tengamos confianza en casa, que no te martirices si la llegas a ver así yo entiendo que eres hombre y estás creciendo.

Mi esposo jalo una silla y tomó asiento frente a mi hijo para continuar la plática, yo estaba aún escondida bajo la mesa y seguía con la verga de mi hijo en la boca.

L: pues si a ti no te molesta, yo encantado de poder apreciar a mi mamá, en la mañana la tanga que traía bajo el camisón le quedaba increíble.
M: ya veo que si te diste cuenta, jajaja bueno tu madre siempre ha sido así a lo mejor antes no lo notabas porque aún eras un niño pero ahora estoy seguro que te darás cuenta jajaja.
L: si me he dado cuenta.
M: viste que no traía brassier?

Mi hijo no respondió, supuse que tal vez le dio pena que ahora su padre estuviera hablando de este tema con él, yo me quedé quieta y agudice el oído para escuchar la plática sin descuidar al invasor que tenía aún metido en la boca.

M: ya te dije que no estás en problemas, puedes hablar conmigo con toda confianza es más lo que digas aquí solo lo sabremos tu y yo.
L: ¿ni siquiera mi madre?
M: ni ella lo sabrá.
L: si, si me di cuenta que no traía brasier.
M: yo le dije a tu madre que ahora que estás creciendo esto iba a suceder y debemos tomarlo con normalidad, ella entendió por qué siguió vistiendo como a ella le gusta y lo seguirá haciendo.
L: tengo tu permiso para verla sin problemas?

Mi hijo tomó la actitud de un hombre, estaba negociando con su padre y esto me puso aún más caliente, las manos de mi hijo se metieron bajo el mantel y tomó mi cabeza para empujar su verga hasta mi garganta con su padre frente a él, fue un movimiento rápido y regreso las manos arriba de la mesa.

M: me gusta eso, que seas respetuoso y hables claro es signo de madurez y me enorgullece, sabes que, si, tienes mi permiso.

Apenas mi esposo terminó de hablar, un chorro de semen golpeó mi garganta, mi hijo se estaba corriendo en mi boca con su padre sentado frente a él.

M: bueno de esto ni una palabra a tu madre ok, ella seguirá normal, vistiendo lo mismo en casa digamos que esto es un secreto entre tú y yo.
L: ok como tú digas.
M: bueno tengo que irme le dices a tu mamá que llegó en la tarde.

Mi esposo salió de la casa y mi hijo me sacó por fin su verga de la boca.

C: ayúdame a salir de aquí!!!

Apenas de pie frente a mi hijo nuestras miradas tenían fuego.

C: me comí tu corrida!!!
L: eres la mami más puta del mundo.
C: escuché toda la conversación y me encantó la idea.
L: Es un secreto entre mi padre y yo.
C: cierto, entonces yo haré como que no se nada.
L: te quiero vestida muy putita en casa.
C: como tú digas mi amor.

Una sonrisa perversa se dibujaba en mi cara mientras mi hijo me contemplaba ahí de pie vestida aún con ese camisón transparente y miraba mi boca como mi lengua jugaba con los restos de su semen que aún estaban en ella.

L: desnúdate!!!

Fue la orden de mi nuevo hombre.

L: voy a cerrar las puertas de la casa con seguro ve a tu habitación y espérame en 4 patas.

Ni siquiera tuve que contestar, como autómata, camine hacia las escaleras ya desnudandome, fuera el camisón quede solo en tanga.

L: déjate la tanga mami, solo hazla a un lado, cuando suba debes estar lista.

Camine hacia la puerta de mi habitación y entre, la cama aún destendida pues había dormido ahí con mi esposo la noche anterior.
Me puse a 4 patas e hice la tanga a un lado siguiendo las órdenes de mi hijo.
Lo escuché subir las escaleras y tuve conciencia que talvez querría usar mi culo.
Me estire al cajón del mueble donde estaba el lubricante que mi esposo uso a petición mía y en segundos lubrique mi anito metiendo un par de dedos, me unte lubricante por todo el culo y justo a tiempo mi hijo entraba.

L: que puta tan rica!!!

Quedo parado en la puerta viendo a su madre ahí a 4 patas con la tanga de lado ofreciéndole sus hoyos para ser usados.
Levante la vista hacia atrás y fui directo a su miembro, estaba enorme, parado y gordo, camino mi hijo hacia mi y su verga apuntaba peligrosamente a mis orificios.

C: por donde me piensas meter ese monstruo? 

Pregunte alarmada y excitada.
Mi hijo no respondió, con una mano tomo un costado de mis caderas y con la otra su enorme tronco, yo me quedé expectante y en suspenso por unos segundos hasta que descubrí por donde me la metería.
La cabeza de su verga se posicionó en mi anito y ya no pude más que disfrutar.
Un empujón y su cabeza entró dentro de mi culo, espero unos segundos a que mi estrecho agujerito se acostumbrara a ese enorme monstruo y de un segundo empujón sentí como su tronco avanzaba dentro mis entrañas una vez más.

L: ¿Quién es mi perrita?

Una nalgada en mi culo me despertó del trance en el que me tenía mi hijo.

L: pregunte quién es mi perrita?
C: yo soy tu perrita!!!
L: tu?, Mi mamá es mi perrita?
C: si mi amor, soy tu perrita, tu mami es tu perrita y le encanta que la folles por el culo con esa vergota que tienes.

Mi hijo me uso por más de 15 min en esa posición, perdí el sentido del tiempo y hasta la conciencia de que me estaba cogiendo en la cama donde duermo con su padre, no podia hablar solo estaba disfrutando.
Me tomo con ambas manos de las caderas y dejo que su verga hiciera todo el trabajo, me la encajo hasta sentir como mis nalgas chocaban con su cuerpo y la sacaba al punto de solo dejar la cabeza adentro para después encajarmela toda.
Sentía cada centímetro de esa verga entrar en mi culo, sentía sus venas llenas de sangre que provocan que ese monstruo se ponga gordo.

L: mami, mamá, mamá!!!
C: mmm que pasa mi amor?
L: no reaccionabas pensé que te habías desmayado.
C: con tremenda cogida estoy en la gloria mi amor no siento más que tú pito entrando en mi colita.
L: quieres que te la saque?
C: no, no me saques, jamás me habían cogido de esta manera por favor no te detengas hijo.
L: cambiemos de posición, me encantaría verte cabalgarme.

Se retiró hacia atrás y sentí como la largura de su verga salía de mi culo me arranco un gemido que me dejó ahí en la cama temblando.

C: por dios hijo, que delicia, que rico me coges.
L: aún no termino!!!

Se puso en un pequeño sillón individual que tenemos en la habitación y verlo ahí sentado, desnudo con su cuerpo atlético y una verga enorme completamente parada y gorda, llena de mis jugos anales y los suyos me puso como una gatita en celo.
Baje de la cama gateando hasta donde estaba mi hijo y puse mi cara en sus piernas, me acerque despacio y sus huevos quedaron en mi boca la cual abrí para comerlos, subí mi mirada a los ojos de mi hijo y este tomo su verga dándome golpes en la cara con ese trozo de carne.

C: que rico, me encanta eso!!!

Me sujeto del cuello y con su otra mano volvió a tomar su gorda verga y dándome varios golpes en la cara me dijo

L: te gusta la verga de tu hijo, te gusta que te dé vergazos en la cara?
C: me encanta la verga de mi bebé, puedes golpearme con este hermoso pito todo el día si gustas.

Sin más me puso la cabeza de su verga en la boca y me la empezó a meter hasta que mi nariz choco con su pubis, me ahogaba pero estaba encantada.
Una, dos, tres gargantas profundas me hicieron terminar casi ahogada, tosiendo frente a mi hijo me puso de pie y me subió al sillón, cada uno de mis pies a los costados de sus caderas y me comenzó a bajar lentamente hasta quedar en cuclillas.

C: me la vaz a meter en el culo?
L: tu te la vaz a meter solita en el culo putita.

Sus manos tomaron cada una de mis nalgas y yo tuve que buscar su verga con mi mano mientras con la otra me sujetaba de su cuello, sentí su gorda verga apenas estire la mano hacia mis nalgas y la aprisione con mi mano.
Estaba resbalosa y tuve que apretarla para sujetarla, el con su mirada me indico que era el momento.
Busque con la cabeza de su verga mi entrada trasera moviendo su verga, pasándola por mi vagina que chorreaba y estuve tentada a méterla en ella para recibir su corrida pero el no lo permitió.

L: te dije que te la metas en el culo!!!
C: ok hijo.

Moví su verga y sentí como estaba su cabeza en mi anito, hice un poco de presión con su verga aún en mi mano y tras un par de segundos mi asterisco cedió y su cabeza, su enorme cabeza se hundió en mi colita nuevamente.

C: está enorme.

Fui lo único que logré decir al sentir como esa enorme cabeza se abría camino.
El comenzó a bajarme con la presión de sus manos en mis nalgas y su tronco comenzó a desaparecer dentro de mi culo.

L: quita la mano!!!

Me ordeno al tomar el control de la penetración y yo me sujete a su cuello con ambas manos.
Sentí como quede sentada en mi hijo, mis nalgas quedaron en contacto con su piernas, tenía 21 centímetros de verga encajados en el culo, gemía de placer en su rostro.

L: es hora de cabalgar mi verga mamita.

Puso sus manos en mis tetas y las apretó, lamió y mordió a su antojo mientras me volvió a ordenar.

L: cabalga mi verga!!!

Comencé subiendo mi trasero y sentir como su verga salía de mi culo me volvía loca, imaginar que se volvería a encajar al sentarme me ponía aún más caliente y así comenzé a cabalgar ese enorme pito.
Mis piernas cedieron después de unos minutos en esa labor, cai rendida en el pecho de mi hijo y mis piernas temblando aún a horcajadas en sus caderas.
Mi hijo me tenía encantada, estaba fatigada de coger, completamente sudada y el seguía metiendo y sacando su verga de mi culo hasta que fue inminente que su verga se vaciara nuevamente.

Quedamos ahí abrazados hasta que lo desmonte y una gran cantidad de semen salió junto con su verga de mi, quedé tirada en el suelo, a los pies de mi hijo que sentada en el sillón me observaba como intentaba recobrar el aliento después de la cogida la increíble cogida que acababa de darme.
Tras unos minutos nos repusimos y tuve que darme prisa llevaba toda la mañana sin hacer nada en casa y mi esposo no tardaría en llegar, mi hijo se fue a su habitación a tomar un baño, y jugar al play, yo tendría que hacer la comida y los quehaceres antes de tomar ese baño así que puse manos a la obra.
Un par de horas más tarde ya con la comida y la casa limpia tome una ducha, me encantaría quedarme así todo el día, sudada de sexo, llena de semen, no quería que se borraran las huellas de lo que hacía con mi hijo pero había que cuidar las apariencias aún por su padre.
Salí del baño y me dispuse a ponerme lo más putita que pude para deleite de mi hijo y claro ahora que sabía el secreto entre mi esposo y su hijo aprovechar el permiso que le otorgo y que yo no debería de saber jajaja.

Fui a la habitación de Luis y le mostré como recibiría a su padre al llegar a casa.

C: que te parece mi amor, asi de putita estoy bien?