Saltar al contenido

Sometida a los caprichos de mi hijo, en la oficina

Entre a la oficina rápidamente, salude a algunas amigas que estaban en el lobby y después tome el ascensor, todos los que estaban a mi alrededor se miraban en silencio unos a otros, todos parecían personas muy serias y decentes, incluyéndome claro, pero quien se iba a imaginar que yo me estaba acostado con mi hijo, supongo que nadie y no solo eso, también permitía que el y sus amigos que trabajaban en la misma oficina que yo, hicieran de porquerías conmigo y con mis cosas personales, claro, como nadie en la oficina sabia que el era mi hijo, pues aquellos chicos se daban vuelo, el ascensor llego a mi piso, baje rápidamente y comencé a caminar entre los escritorios hasta que llegue a mi oficina, entre rápidamente y cerré la puerta, y después de dejar mis cosas, me senté tras el escritorio, y comencé a enviarle mensajes a mi hijo,

– ¿ya llegaste a casa?

– ya desde hace rato,

Mi hijo era el encargado del mantenimiento de las computadores de toda la oficina y había ocasiones que le tocaba quedarse hasta altas horas de la noche para darle mantenimiento a algunas maquinas y en esas ocasiones aprovechaba para portarse mal,

– ¿que tanto hicieron Guillermo?

– bueno cristina, poco a poco lo vas a ir descubriendo, por cierto ¿ya te tomaste tu café?

– no,

– bueno, de tu taza de café me encargue yo personalmente,

Deje el teléfono y tome la taza que siempre dejaba boca abajo en la esquina de mi escritorio, la levante y encontré un condón usado abajo de ella, no me sorprendió mucho, Guillermo era capaz de cualquier cosa, así que le envié otro mensaje,

– ya vi Guillermo, ¿quieres que me tome mi café con tu semen?

– jajajaja….así es cristina, se una buena mamita y hazlo, por favor y no olvides enviarme una foto de cuando tu taza este llena de semen y tampoco tires el condón, después lo vas a usar,

deje el celular en el escritorio y entre al baño que tenia en mi oficina y comencé a vaciar el semen dentro de mi taza, después tome la foto y se la envié a mi hijo y guarde el condón en un cajón de mi escritorio y salí de mi oficina, el parloteo de la mañana de inmediato envolvió mis oídos, comencé a caminar hasta la cafetera que teníamos en el rincón y comencé a llenar mi taza, el semen comenzó a diluirse con el café caliente, formando una mezcla amarillenta y blanca, tome una cuchara y comencé a mezclarlo, y de pronto, la voz de sandy me saco de mi letargo,

– hola cristina, buenos días,

Me puse algo nerviosa, no quería que se diera cuenta de lo que estaba haciendo, así que baje un poco mi taza,

– buenos días sandy, que tal,

– mmhhh…nada nuevo, trabajo y mas trabajo, deje algunos pendientes el viernes y tengo que acabarlos antes de las doce

– vaya que mal,

– si y ni que decir de mi supervisor,

– si claro,

continué escuchando a sandy, mientras pensaba como escabullirme de ella, cuando mi teléfono comenzó a sonar, así que me disculpe y saque mi teléfono, y vi que era un mensaje de mi hijo,

– ¿ya estas en la cocineta?

– ya,

– tomate el café frente a todos,

– no

Guillermo ya no contesto, así que comencé de nuevo a moverle a mi café y de inmediato el olor a semen comenzó a salir de la taza, le di unos tragos rápidamente mientras que sandy no dejaba de hablarme, me sentía bastante nerviosa, que pasaría si supieran que estaba tomado semen en mi café y pero aun, el semen de mi propio hijo, y no solo eso, con sandy frente a mi, me sentía como una putita y eso me provoco cierta excitación, podía sentir como el semen resbalaba por mi garganta, su sabor era fuerte y se pegaba a mi lengua y a mi paladar, mientras que sandy no dejaba de hablarme, pero mientras no se diera cuenta, todo estaba bien, continué moviéndole a mi café, esperando que el semen se diluyera, pero era tan espeso, que hasta la cuchara se pegaba a la tasa, le di otro sorbo y el sabor continuaba y de pronto sandy

– bueno cristina, te dejo, al rato nos vemos,

Sandy se dio la media vuelta y se fue hacia su escritorio, así que continué bebiendo mi café, mientras caminaba hacia mi oficina y una vez que entre me sentí aliviada, me fui a mi escritorio y me tome otra foto con la tasa de café en mi boca y se la envié a mi hijo y a los pocos segundos contesto,

– muy bien tómatelo todo,

– eso hago,

Le di el último trago y note que aun había algo de semen pegado en el fondo de la taza, metí mi dedo y comencé a quitarlo y después me lo lleve a la boca, su sabor seguía siendo el mismo, fuerte y agrio, tome el teléfono y le envié otra foto de la taza completamente limpia,

– ya Guillermo,

– muy bien, eres una buena mamita, ahora toma tu lápiz labial de tu cajón y pintate los labios,

abrí mi cajón y saque mi estuche de pinturas, tome el lápiz labial y comencé a pasarlo por mis labios, sabia que también tenia semen, pero no sabia si era de mi hijo o de alguno de sus amigos, así que le envié un mensaje a Guillermo,

– ¿quien uso mi labial?

– bueno, Sergio estuvo algo ocupado con el, por que no le mandas una foto,

– esta bien

Sergio tenía una fijación tremenda por mí y era casi tan pervertido como mi hijo, cambie de Chat y le envié un mensaje,

– Sergio, ¿estas disponible?

– cristina buenos días, ¿ya te estas pintando los labios?

– ya,

– déjame ver,

Me tome otra foto de mi boca y se la envié a Sergio, y de inmediato me contesto,

– muy bien cristina, vas a tener mi semen en tu boca todo el día, quiero que cada dos horas te retoques los labios y me mandas una foto, entendiste,

– OK Sergio, como tu digas,

Volví al Chat de mi hijo y le dije que ya había charlando con Sergio

– ya platique con Sergio,

– ¿que te dijo?

– que me retoque los labios cada dos horas,

– jajajaja…mas te vale, pero déjame decirte que aun falta Arturo.

– me lo imaginaba, y el que quiere,

– pregúntale tu misma

Volví a cambiar de Chat y me fui al de Arturo

– Arturo buenos días, ¿estas disponible?

– cristina, ya te habías tardado, ¿ya te tomaste tu café?

– ya

– ¿y te pintaste los labios?

– ya también, ¿que quieres?

– hay una pantaleta tuya en el cajón de abajo del lado izquierdo, quiero que te quites la que llevas y te pongas esa,

Comencé a buscarla y la encontré metida hasta el fondo, la saque, pero me di cuenta que estaba algo húmeda y tenia varios machones amarillos, así que le pregunte a Arturo que habían echo con ella,

– ¿que hicieron con ella Arturo?

– anoche estuvimos algo entretenidos con ella, la dejamos bien

almidonada, pero así pontela y mandame una foto de esos bellos momentos,

Me fui al baño y comencé a quitarme la pantaleta, le tome algunas fotos y se las envié a Arturo y después tome la que estaba en mi cajón y me di cuenta que estaba completamente llena de semen, inclusive aun se sentía bastante húmeda, comencé a ponérmela y sentí un escalofrió cuando la tela rozo mi piel, tome el celular y le mande un mensaje a Arturo,

– ya Arturo,

– bien cristina, quiero que la lleves puesta todo el día,

Claro Arturo como digas,

me acomode la falda y seguí con mis actividades de la oficina, el resto del día me la pase retocándome los labios y mandando fotos y cada vez que caminaba, sentía como la pantaleta se pegaba a mi piel, y el semen seco se mezclaba con mi sudor, era una sensación bastante extraña, pero sabia que aun no terminaba esto.