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Tremenda fiesta. Desperté con dolor de caderas y con garras marcadas en mi cintura

 era la fiesta de despedida del año en la oficina que trabajo, somos 23 personas somos más chicas que chicos. Hace algunos años tuve historias de sexo con compañeros y compañeras, pero esta que pasó hace poco fue sin duda la más atrevida.

Fuimos a una chacra donde se celebró la fiesta de fin de año casi todos con las familias, yo fui sola ya que mi pareja estaba de viaje, Laura mi compañera de cubículo y gimnasio también fue sola, pasamos un lindo día y a la noche nos quedamos todos a dormir ya que la fiesta seguía todo el finde. Laura y yo decidimos compartir cuarto así que cerca de las 23 fuimos a descansar. Ella me dijo que se duchaba primero mientras yo hablaba por teléfono con mi novio, escuché que se cerró el agua y di las buenas noches a mi novio. Laura salió del baño envuelta en la toalla y yo entré a ducharme.

Ella es muy linda tiene algo de sobrepeso, pero estamos trabajando para solucionar eso. Yo soy muy atlética. Entre a la ducha y de pronto note que ella entró al baño, mire a través de la mampara y vi su silueta, enseguida sentí mucho deseo de sexo, pensé en masturbarme, pero preferí salir de la ducha desnuda y chorreando ella me miró y me dijo:

que linda sos

Me reí y le dije

-si? Bésame

Ella me miró y lo hizo sin más. Me beso. La mire asombrada y le dije

-huauu que rico besas

Ella me tomo de la mano y me llevó al cuarto y así comenzó la noche que más he disfrutado en mi vida.

Me tiro sobre la cama y beso, yo desnuda, ella con su bata. Le desabroche la bata y vi su cuerpo hermoso. Ella no paraba de besar mi boca luego lento, empezó a besar mi cuello, mis pechos eran mordidos, chupados, apretados por Laura, yo solo gemía. Ella poco a poco bajó por mi vientre hasta mi concha depilada del todo me la beso y comenzó a chupar, paso mi lengua de arriba a abajo suave muy suave, yo solo podía gemir, mordió un poco mi clítoris y yo a punto de acabar estaba en el paraíso con esa hembra que me daba un rico sexo oral.

De pronto ella paró y me dijo

-ahora invitemos a Claudio y su esposa.

Quedé helada, no le respondí. Claudio y yo ya habíamos tenido sexo y no quería tenerlo con su esposa.

-si -dijo ella sentada al borde de la cama- esa mujer, la esposa de Claudio es un fuego -dijo Laura y me di cuenta que ellos tres ya habían tenido sexo.

Claudio es un tipo de unos 50 años, muy atlético, con un gran pene enorme, su esposa es de su edad, muy cuidada, pero no sabía yo que disfrutaba de los placeres del sexo en grupo.

-bien –respondí- invítalos

Ella tomó su celular se sacó una foto con su bata abierta y la envió, yo rogaba por más sexo, ella me besaba y acariciaba yo quería más.

De repente golpean la puerta era Claudio y su esposa, entraron, saludaron y entre los tres se besaron, yo desnuda por completo excitada al máximo solo miré, la esposa de Claudio me miró y me largo a la cara…

-vos sos la puta que mi marido se coge.

Quede sin hablar, él sonrió y me besó, ella rio fuerte y me dijo:

-tranquila yo lo dejé.

Claudio comenzó a besarme mientras su esposa y Laura se tocaban, yo caliente lo desnude a él y me arrodillé a chupar su pija enorme que estaba ya muy dura, las chicas se tocaban y sus gemidos me ponían a mil, chupé, lamí, mordí, tragué la pija de Claudio mientras él me tomaba del pelo fuerte. Las chicas ya en un frenético 69 no daban más y yo tampoco, le pedí a Claudio que me la metiera ya, él respondió “solo por tu culo mami”. Me encanta el sexo anal a lo que dije que si, él me metió de una su gran pija.

En eso su esposa me besa y se acuesta para que yo chupe su concha y Laura me chupa la mía. Yo estaba en el paraíso tenía un gran pene en el culo, una mujer chupándome mi conchita y yo chupando la concha de otra. Así nos mantuvimos un buen rato hasta que él acabó dentro de mí, se acostó cansado a nuestro lado y su esposa me chupó el culo, metió su lengua hasta el fondo sacando la leche de su marido y Laura le dejaba bien limpia la pija a Claudio. Yo estalle en un orgasmo, su esposa me pidió “ahora déjame a mi darte placer”.

Se subió sobre mi y empezó a refregar su concha en la mía, fue una de las experiencia más eróticas que tuve en mi vida. Tuve dos orgasmo mientras ella me daba su concha. Laura y Claudio ya recuperados cogían en el sillón y nosotras nos dábamos como locas, primero ella sobre mí y luego yo sobre ella, hasta que no dimos más. Nos acurrucamos y dormimos. Claudio y Laura seguían cogiendo en otros cuartos con otras personas, pero eso lo cuento luego!