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A mi Patrona madura le gusta por todos sus huecos y sin limpiármela.

Entre a trabajar a ese negocio familiar cuando tenia como 22/24 años. era un negocio de mobiliario para fiestas. yo vivía en otro pueblo como a una hora de carretera. así que me contrataron como chofer, cargador y todo lo que se necesitara. solo tenia otro compañero de trabajo y una señora que hacia la limpieza y ayudaba en los quehaceres del hogar. la bodega de muebles y la oficina estaban en la planta baja de la casa y en la planta alta era la casa de los patrones. la ventana de la recamara principal daba con la escalera, de modo que a veces nos daban ordenes desde esa ventana la patrona. muy ocasionalmente o los fines de semana nos ayudaba el esposo de la doña, don José. la patrona se llamaba o se llama Bertha. don José trabaja en una oficina y entraba a las nueve y salía hasta las 6 de la tarde, así que la responsable del negocio era doña Bertha. doña Bertha tendría unos 40/42 años, muy bien conservada. ella hacia mucho deporte, era de mediana estatura, tenia unos pechos grandes. un vientre plano y un culote bien levantadito. cuando se ponía falda se le veía espectacular ese culo. era muy alegre. platicadora. con mi habilidad para las cuentas fui poco a poco ganándome la confianza de la culona de mi patrona. de modo que cuando se hacia el inventario yo lo tenia todo en orden y al corriente.

me sentaba con doña Berta a hacer cuentas y la contabilidad por horas. y cuando no había chamba platicábamos mucho. de modo que poco a poco la empecé a tutear. claro que cuando no estaba nadie mas. como a los tres meses de trabajar me llego el chisme que doña Bertha tenia o había tenido un amante. eso me animo a arriesgarme y empezar a lanzarle piropos, indirectas, ella solo se reía o se hacia la desentendida. por esa época ya se acercaba la temporada decembrina y había que renovar mobiliario y cristalería y teníamos que surtirnos en diferentes pueblos cercanos al nuestro. así que salíamos en la mañana de compras y regresábamos hasta muy tarde, casi de noche o muy noche. desayunábamos y comíamos juntos y todo el día la pasábamos juntos. fue una semana entera. en uno de esos días en la comida como a las 4 de la tarde, hacia mucho calor y ella pidió cerveza para ella y para mi. total que con la charla y la comida ella se tomo 3 o 4 cervezas y yo solo una, por que tendría que manejar. ese día ella iba con un vestido de una tela muy finita, vestido largo, debajo de las rodillas. de modo que en el viaje de regreso por lo cansado de las compras y las cervezas ella callo rendida de sueño en el asiento de copiloto, desmadejada se acurruco en la esquina de la camioneta, su cabeza recargada en la ventanilla y sus piernas estiradas junto a la palanca del carro, de modo que cuando hacia cambios de velocidad mi mano rosaba sus tremendas piernas por encima de su vestido. ese rose con esa tela finita era sensacional!! se sentía claramente la piel se su pierna, mi calentura era tremenda, a propósito dejaba mi mano pegada a la palanca y con mi mano poco a poco a posaba en esa hermosa pierna. con mucha cautela empecé a subir muy despacio el vestido hacia arriba, muy despacio, por una parte aminore la velocidad de la camioneta para concentrarme mas en mi morbosa labor, observaba a doña Bertha que seguía profundamente dormida, logre subir el vestido un poco arriba de sus rodillas y extendí mi mano para acariciar esas piernas maravillosas, fue maravilloso!!! muy despacio las acariciaba, sin apretarlas, era una caricia muy suave, tenia temor que ella despertara y hubiera problemas. el viaje que normalmente era de una hora, lo hice en hora y media, me pase casi una hora acariciando esas hermosas piernas. no pude llegar mas arriba por que su vestido estaba bajo sus nalgas. no se si ella se dio cuenta o no, el caso es que nunca dio muestras de estar despierta. eso le acaricie esos hermosos muslos sobre el vestido, muy suavemente, pero se los acaricie bien sabroso, esa mujer tendría que ser mía. don José nunca desconfió de mi. al contrario me daba mucha confianza. en esa semana me arme de valor y le declare mi amor. le dije que me gustaba mucho , que la deseaba. ella solo me daba largas. no me daba entrada. yo muy encabronado y molesto por esa situación le solté que me había enterado que ella había tenido un amante. y que si no le daba miedo que se enterara su marido. ella me contesto que su marido ya lo sabia y que fue motivo de muchos problemas. que si yo quería chantajearla con eso ,no me serviría. puta madre!! doña Bertha me tenia loco. yo seguí insistiendo , pero me daba por mi lado. en una ocasión que había un cierre de campaña de un político llegamos temprano por los muebles y todavía estaba el bailongo. asi que ella muy alegre me dijo que mientras terminaba el evento bailáramos. en esa ocasión el escote de su blusa dejaba ver unos tremendo melones, pantalón de mezclilla ajustado que resaltaba su gran culo. la patrona era muy alegre , bailadora, pero siempre iba sola a sus fiestas. creo que desde que el patrón se entero de su infidelidad no la acompañaba por wey. ni tardo ni perezoso la abrace y empezamos a bailar, estaba lleno. era música de banda así que la pegue a mi cuerpo bien sabroso. sus chichotas pegadas a mi pecho, mi verga estaba al cien. cuando podía la jalaba mas a mi cuerpo y le restregaba el miembro bien parado. cuando de repente se va la luz!! yo aproveche y la jale mas hacia mi. y en la oscuridad y rodeados de gente le hice sentir bien, bien la dureza de mi verga. así la tuve como un minuto, mis manos en el nacimiento de sus nalgas. abajito de la cintura. ella permaneció inmóvil, quietecita. la gente se empezó a disipar y la tuve que soltar. total que no pude llegar mas lejos. deje de trabajar y me desaparecí por un tiempo. de vez en vez le mandaba mensajes por celular diciéndole piropos y que me traía loco. muy pocas veces me respondió. como a los tres meses recibo una llamada de don José!!! me decía que le urgía un ayudante y que si estaba libre. que el saldría por casi dos meses a otro estado de la republica y no había quien apoyara a doña Bertha. yo me puse necio, que no podía, que no tendría donde quedarme, que los pasajes eran muy caros para viajar diario a mi casa, etc., etc., el muy solicito me dijo que solo le echara la mano esos casi dos meses y que me podría habilitar una lugar en la bodega. que lo apoyara. total que me convenció y que me presento un martes a trabajar. don José ya se había marchado, así que solo estábamos el otro chalan, la muchacha de la casa y doña Bertha, la cual apareció con unas mallas pegaditas a su cuerpo que resaltaban ese enorme culo. todo el día el trabajo fue normal, tranquilo. pero en la noche se me hizo muy gacho el lugar donde me quedaría a dormir. los otros empleados ya se habían ido. salían diario. le dije a la patrona que el lugar donde dormiría estaba muy gacho. ella muy amable me dijo mira súbete a una recamara de mis hijos que esta vacía, sus hijos ya no vivían con ellos. nada mas que te bajas temprano antes que lleguen los demás, no quiero habladurías. obedecí al pie de la letra. en la noche de madrugada sali al baño y muy sigilosamente me acerque a la puerta de la recamara de ella y despacito gire la perilla y sorpresa!! no le puso seguro!! entre bien despacito. iluminaba la luz del pasillo, ahí estaba ella tendida en la cama, bien dormida. boca arriba, con una playera que apenas y le cubría de la cintura para arriba. dormía plácidamente. yo solo la observaba extasiado, pero no me atrevía a mas. tenia unas caderas de campeonato, unas piernas bien buenas. un pequeño calzón, diminuto, se veía exquisita. estuve observándola mucho tiempo. con ganas de cogérmela. pero me aguante. asi fueron las demás noches, yo iba de fisgón, mi verga estaba que reventaba. y por fin llego el sábado!!! el sábado terminamos la chamba y todos se fueron. ella se metió a bañar y se arreglo para ir a una fiesta. se fue como a las 6 de la tarde. bien arreglada. falda larga, tacones altos. yo me quede como pendejo, se veía hermosísima. la chulie un chingo, la abrace, pero ella me esquivaba. total que se marcho a su pachanga. poco mas de la media noche ella llego. me asome cuando oí su carro y vi que venia tomada, mareadona, trastabillaba al caminar. subió, entro al baño y se fue a su recamara. me espere como media hora y volvi a asomarme, me meti a la recamara con mas confianza, solo llevaba puesta mi trusa. hice ruido como si fuera mi casa, ella estaba boca abajo, solo tenia puesta su panti que le cubría medio culote. y su brasier. era un espectáculo tremendo. boca abajo con el culo a mi alcance, un culo que era enorme. tenia una pierna doblada, de modo que dejaba ver su linda vagina. sin temor alguno mis manos se posaron en esa ricas nalgas. las estrujaba con amor, con pasión, las bese, cada uno de sus cachetes los adore con mis labios. mis dedos hicieron a un lado esa pantie y hurgaron por esa cueva del placer. tenia una vagina maravillosa, con pocos vellos. era seguía boca abajo, «durmiendo». yo sin miedo , con mucho placer seguía disfrutando su hermosa cuerpo. valiéndome madre, me quite mi calzon y apareció mi verga bien parada. me coloque detrás de ella e hice a un lado su panti. ella permanecía inmóvil, apunte mi verga a su vagina y no alcanzaba a meterla. de modo que doble un poco mas arriba su pierna y el panorama se amplio. esa panocha ya estaba a mi alcanze. apunte mi verga a la entra de su cueva y la cabeza se poso entre esos labios, la cabeza solita se acomodo en la entrada de su funda natural, y mi cadera empezó a empujar hacia adelante. cuando entro la cabeza , ella lanzo un gemido, un !!ay¡¡ bajito, y siguió inmóvil, con el culo levantado. esperando mi verga. una vez adentro la cabeza, empecé a sacar y meter solo la cabeza, de modo que como a la sexta entrada y salida ya salio con jugos de ella. y en ese momento mi cadera fue mas profunda en sus embates. la carne venosa empezó a entrar mas y mas profundo. mi patrona «dormida» levantaba las enormes nalgas poco a poco para que el instrumento venoso entrara mas y mas profundo. mis manos se apoderaron de esas enormes nalgas. y mi verga entraba y salía del cuerpo de mi hermosa patrona. ella solo gemía y gemía, su panocha inundaba mi verga con sus calientes jugos. mi culona patrona no pronunciaba palabra alguna, ninguna, su boca solo alcanzaba a dar grititos de placer. yo atrás gozaba de ese culo jugoso, generoso que me brindaba mas y mas placer. sentí cuando doña Bertha se vino como tres o cuatro veces. las sabanas ya se había impregnado con sus jugos de placer. mi verga bañadisima. el mástil de carne empezó a soltar su leche y ella levanto mas y mas su enorme culo. yo apretujaba sus enormes nalgas, el placer era tremendo. termine inundando ese cuerpo de leche. y me safe, quede tendido a un lado. ella no se movió siguió boca abajo. desmayada de placer. me voltie y la abrace. ella me rechazo, me quito las manos de encima. me pare satisfecho y me fui a lavar, me meti a mi cuarto y me quede dormido. como a las 5 y media de la mañana desperté con la verga bien parada. fui al baño , me lave la boca, y me fui desnudo a la recamara de mi patrona. entre como si fuera mi casa. ella seguía dormida, estaba boca arriba, la destape suavemente. estaba con otra ropa interior, mas sexi. encaje negro, cuando le quite la sabana completamente ella despertó y me dijo «que haces?» yo le respondi, «vengo por lo que anoche fue mio y que ya es mío». ella se quedo quieta. estire mis brazos y empecé a bajarle su panti, ella se resistía un poco, pero cuando vio mi verga bien parada, solita levanto las nalgas para que yo le sacara el panti. que maravilla de mujer!! hermosa, de pies a cabeza, por fin pude ver su panocha completamente. sin preámbulos le abri las piernas y mi verga se volvió a enfilar a esa gruta de placer. mi patrona me recibió gustosa. daba unos gritos bien fuertes cada que se venia, y se vino como 5 o 6 veces. sus piernas en mi cintura, que delicia de mujer. cuando la ponía de perrito o recargada en la pared, era una delicia de visión. todos los días me la coji. y cuando le llego su regla la empede y le di por el culo. y al otro día no podía caminar. que culeadas nos dábamos!! desafortunadamente la vieja de la limpieza se dio cuenta por las manchas de jugos en las sabanas y corrió el chisme primero en la casa, después en la calle y se rego el asunto en el pueblo. otras veces me la cogía en la mañana y sus gritos se oían hasta las escaleras y mi compañero de trabajo escuchando en los escalones. no tuvimos precaución. abandone la chamba un día antes que llegara don José, por recomendación de ella. a los días me dijo que no había problemas , pero que olvidáramos lo nuestro. así fue como me comí a mi patrona. casi por dos meses. a don José lo volví a ver como a los 3 años y me saludo como si nada. nunca supe si se entero o no. o si ya estaba acostumbrado a su cornamenta. pongan comentarios, no sean ojetes. aunque sean negativos.